Esta mañana, Igneón y yo escuchábamos emocionados las castañuelas de la mexicana, afincada en España, Lucero Tena, que muestran tan bien la naturaleza de la Verdadera España, alegre, risueña, fuerte y tenaz, como lo soy yo misma. Es esa tenacidad la que me ha traído hasta aquí y la que hoy me permite, junto al profundo y verdadero Amor que guía todas mis acciones, solicitar la vuelta de la Justicia Materna a nuestras vidas en Tierra. Hecho está, solo nos queda ver los milagros que se desplegarán a nuestro alrededor, por obra de la acción de esa Justicia Verdadera.
Cuando escuchábamos esas españolas, apasionadas y cantarinas castañuelas, que me recuerdan tanto a mi madre Feli, que las sabía tocar muy bien, he visto a Joyce delante de mí (otra encarnación del Amor Viviente a la que conocí, cuando aún estaba encarnada en Tierra 3D), venía con la custodia de España. Joyce ha querido explicarnos a toda la FAI por qué yo, la Princesa Rowina, nací en España, en estos tiempos del Gran Cambio de Conciencia que se está dando en Tierra, y por qué no nací en ningún otro lugar.
Adelante, Joyce, mi querida hermana…
Joyce: Con qué alegría me expreso hoy; es un día por demás maravilloso. Se están despejando los obstáculos, la corta visión, los sinsabores y hasta los impedimentos. Es que hoy comienza una nueva vida en un nuevo tiempo para la conciencia humana despierta.
Por todo esto, y por mucho más, siento que es el momento delicioso para contaros por qué la Princesa Rowina ha nacido en Iberia, en la península ibérica. Rowina es española de ‘pura cepa’. No es un juego de palabras, sino una contundente realidad; o ¿cómo hubierais supuesto sino que podría haber hecho todo lo que ha desenquistado, movilizado y restituido?
España simboliza muchas cosas, pero una de las más auténticas es la que encierra su espíritu alegre, risueño, fuerte y tenaz. Ése, que permite tomarse los sinsabores de la vida con una sonrisa, más que con únicamente lágrimas.
Recién, mientras tú, Igneón, le regalabas -a tu fogosa Rowina española- un recorte de la obra “La boda de Luis Alfonso”, ella no podía menos que vibrar con esa pasión con que las castañuelas trinan su canto de madera lustrada, de grito español verdadero, el que le da el “toque” especial a toda una sinfónica.
Así es la Princesa Rowina, así es como ella se presenta y hace notar; morena, espigada, sonora, cual castañuela humana, que mientras está en silencio nadie advierte, pero ni bien comienza a castañetear, todo el concierto humano la advierte, escucha y no puede dejar de sentirse atraído por su fogosidad, su pasión y tu temple.
Las castañuelas cantan a la vida, siempre; igual hace nuestra querida Princesa Rowina. En su sonido estable, por momentos intenso y apasionado, da el toque único a todo un concierto que no puede menos que quedar opacado por su mera presencia.
¿Habéis notado cuán pequeñas y ocultas están las castañuelas en las palmas de las manos de quien las hace sonar? No se ven, pero dan carácter español a la música, un carácter único e inconfundible. De alguna manera, las castañuelas y Rowina se emparentan muy bien; claro que sí.
Ahora pongamos atención a España, la cuna de nuestra querida Princesa. Ese país se conforma de varios reinos, unidos en España. Sin embargo, la diversidad variopinta de su cultura, sus paisajes, sus costumbres y sus gentes han hecho de ella, un pueblo muy especial. Inclusive hoy mismo sigue perdurando su impronta en la vida de todas las tierras que estuvieron bajo su corona.
Pero como pueblo, también tiene sus errores, sus aprendizajes, a veces intensos y aleccionadores, que lo hacen crecer en conciencia. Del mismo modo, nuestra bella española Rowina, en su andar va rectificando el camino y los modos, superándose una y otra vez, siendo impecable, siendo honesta y sincera.
España le ha dado su carácter, su modo único y vivaz; conjunto de cualidades que la ayudan fuertemente a enfrentar las adversidades que la han hecho llorar muchas veces, pero también que la han fortalecido en el faro de Amor verdadero y genuino que destila e ilumina para quienes aún sienten que necesitan de una guía.
La Princesa Rowina, es española porque siendo de ese origen, llevando en la sangre la mixtura de tantas culturas mediterráneas, incluida la morisca, la han ayudado a despejar el camino propio e invitar a quienes lo sienten en sus corazones, para que la acompañen por la senda que palmo a palmo va abriéndose en sus pasos de conciencia.
España y la Princesa Rowina cantan como castañuelas inconfundibles. Rowina de mi corazón, gracias por darle el toque inconfundiblemente materno a la Justicia de la Vida.
ESPAÑA, Y LAS CASTAÑUELAS MAGNÍFICAS DE LUCERO TENA, QUE ME HAN DADO LA FUERZA ESPAÑOLA PARA DECRETAR CON TODA LA INTENSIDAD DE MI CORAZÓN APASIONADO, LA VUELTA DE LA JUSTICIA MATERNA A TIERRA, Y A TODA NUESTRA GALAXIA
http://www.youtube.com/embed/nf9ypRpbZMA
PARA SABER MÁS SOBRE LAS CASTAÑUELAS:
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