En estos días pasados, tenía un fuerte presentimiento de que una parte de la conciencia materna a cargo de proteger -como una duramadre- esta parte de la Creación de la Madre Eterna, de la Gran Esencia, había sido muy permisiva en Tierra, permitiendo que inteligencias foráneas pudieran modificar, a nivel muy profundo, el diseño humano original, el que permitía al ser humano tener a su disposición todas sus capacidades divinas.
Esta intervención tuvo lugar en tiempos de hiperbórea, cuando el ser humano era esplendoroso, digno hijo de la Gran Esencia, viviendo una vida esplendorosa, como esplendorosa era su conciencia.
Ahora estamos todos llamados a recuperar este esplendor, por eso la frecuencia de hiperbórea, con todo lo que supone, está volviendo a Tierra. Es la frecuencia multicolor del Amor, del Sentir profundo fraterno y genuino.
Para no volver a cometer los errores del pasado, tenemos que enfrentarnos y mirar de frente lo que pasó. La conciencia humana se durmió…más de lo que se espera que suceda durante la noche galáctica. Eso se pudo producir porque varias conciencias, -la que estaba a cargo de proteger a Tierra y a su humanidad, el ser hiperbóreo al que intervinieron para, a partir de él, adormecer la conciencia del resto de sus hermanos, y la conciencia reptil- se pusieron de acuerdo para llevar adelante este ‘experimento’…que ha resultado catastrófico y muy doloroso de vivir para los que estamos encarnados en la 3D.
La intervención supuso desunir nuestros dos hemisferios cerebrales (se considera que el izquierdo, el racional, es ‘masculino’ y el derecho, el creativo, es ‘femenino’), haciendo la ‘guerra’ en nosotros mismos, e impeliéndonos a vivir o en el cielo (mente) o en la tierra (zona creativa, el sacro), pero si poder conciliar ambas cosas; por eso vemos que hay gente muy mental o muy creativa, pero raramente encontramos a alguien que sepa combinar armoniosamente ambas cosas.
Todo está protegido por ‘membranas’ para que pueda desarrollarse en armonía. Nuestro sistema nervioso central, desde donde se comandan todas las acciones de nuestra vida, está protegido por una membrana o meninge llamada la duramadre. Si esta membrana falla en su protección, el sistema nervioso central puede ser afectado por intervenciones externas…Eso fue lo que nos pasó.
Había un membrana protectora de la Tierra y de la humanidad, una conciencia materna o duramadre encargada de protegernos de invasiones externas, que no cumplió con su cometido, ‘permitiendo’ esa intervención en el ser humano de hiperbórea, intervención que adormeció la conciencia hasta el grado en el que la tenemos dormida ahora.
Muchas de nuestras maravillosas capacidades divinas, se adormecieron y olvidamos quienes somos, y nos olvidamos de nuestra esencia, que es nuestra mayor verdad.
Para mí ha sido -con diferencia- lo más doloroso a lo que he tenido que poner conciencia, como la Máxima Conciencia encarnada en la 3D, que soy. Soy plenamente consciente de que no podemos pasar al siguiente ciclo de la Tierra, al Amanecer Galáctico, si no hemos puesto las cosas en orden con la conciencia, porque en el nuevo ciclo vamos a vivir una vida consciente, y no debemos de tener ninguna ‘cuenta pendiente’ con la conciencia, ningún dolor -no sanado- con ella.
Cuando descubrí esto, recordé que en la hiperbórea teníamos un cerebro andrógino, es decir, unificado. El día anterior a lo que os voy a compartir hoy, un ser de hiperbórea me había puesto las manos en mi cabeza, llamando a la unificación de mis dos hemisferios cerebrales.
Ese día, el pasado 29 de agosto, me levanté ¡con mis dos hemisferios cerebrales en guerra! El portavoz de mi cuerpo físico, Norem, estaba rascándose la cabeza, como preguntándose, ¿pero qué pasa aquí? Le pedía a Igneón que tomara su mensaje, pues la guerra en mi cerebro me tenía algo alterada.
Estamos integrando la experiencia de separación por la que hemos transitado, y puede ser una etapa no muy sencilla…, pero Norem nos da una pista para integrar mejor lo vivido en esta etapa mental, para vivirnos integrados, y nunca más separados, para unir cielo y tierra en nosotros mismos, porque es así como ayudaremos a traer la frecuencia del cielo –la 5D, ya ordenada y purificada- de nuevo a la Tierra de superficie.
Norem: En nombre de la princesa Rowina, me dirigiré a ti, Igneón, para ayudar a tomar conciencia de lo que se está intentando alcanzar con este proceso de integración, a partir de la experimentación.
Dicha experimentación también supuso el permiso para que se modificara en parte el sagrado envase de la conciencia (el cuerpo). Esa modificación incluyó varias limitaciones profundas a la conciencia encarnada en la 3D de Tierra.
Con respecto a la parte cerebral, neuronal, encefálica y sus correspondientes piezas –desde el hueso sacro y hasta los hemisferios cerebrales- que fueron modificadas levemente por la intervención externa a la evolución terrestre, quiero centrarme en lo que está ahora surgiendo a la conciencia: la duramadre y la contención de todo el tesoro encefálico-medular. A su vez, está íntimamente ligada a la respiración, con los movimientos sincrónicos del sacro y el hueso occipital, en la base del cráneo.
Es curioso que los humanos no hayan relacionado aún todos estos elementos. Las meninges externas que cuidan del cerebro, corresponden a la duramadre, que como una “madre” envuelve, cobija y protege lo valioso que tiene en custodia.
Por otra parte, el hueso sacro, es in-dis-pen-sa-ble para la correcta locomoción, evacuación y respiración de todo el sistema que conforma el cuerpo físico humano de la 3D de Tierra.
El sacro, hueso sagrado por excelencia, es una porción del cuerpo encargada de aliviar y repartir el peso corporal sobre las caderas y piernas; también, sirve de balancín para la correcta inspiración y espiración pulmonares. Como si eso fuera poco, en él se inserta la duramadre y los haces de nervios que manejan el sector del primero y segundo chakra. En ambos casos, para la evacuación, pero también para permitir la excitación sexual, medio primario de creatividad dado a los cuerpos físicos humanos.
La duramadre, que ha sostenido la protección primaria y más externa de todo el sistema nervioso central, es ahora objeto de reclamo y tironeo por parte de la conciencia humana y la conciencia invasora extraterrestre (conciencia reptil), conciencia que tuvo a su cargo la modificación de la duramadre, así como de otras partes del envase de la conciencia humana de Tierra de 3D.
En asociación directa con ella está el hueso sacro, por ser el asiento de la conciencia en la porción más densa, la del primer y segundo chakra de cuerpo humano terrestre. Este asiento, que en estos momentos es causante de multitud de dolencias en la espalda de la humanidad, está llamando la atención humana hacia él, no para ser acallado con fármacos de toda índole, sino para que se le ponga conciencia y se le permita –por conciencia- restaurarse a su estado primigenio sagrado.
Ese hueso, al contener la parte del cuerpo físico que encierra la creatividad humana –de cualquier índole- es y viene siendo, el centro de atención de las conciencias extra planetarias que se alimentan de las potentes energías de 3D del humano terrícola (en este nivel es donde se produjo la intervención). Por muchísimo tiempo se ha considerado el sector del cuerpo, junto con el corazón, más apetecible en rituales de ofrendas a dioses de todo tipo y color. Quiero enfatizar que cuando digo dioses, me estoy refiriendo a todo aquello que el humano pone fuera de sí mismo y que le da poder sobre él mismo (siento que se refiere a dios y a todo lo que generalmente vemos fuera de nosotros como superior, entregando nuestra energía creativa, ya sea sexualmente o en forma de creaciones energéticas en ideas, cosas, etc.) Así es como esas entidades foráneas de Tierra han venido alimentándose de los humanos desde tiempos muy lejanos. Todos ustedes son el rebaño de energías muy poderosas, que sirven de alimento para ellos; todos ustedes.
Es llegado el tiempo de terminar con esta esclavitud tan descarada y a la que la humanidad se somete sin chistar, a excepción de unos pocos. Es tiempo ya de recuperar el propio poder y dejar de entregárselo a los dioses con pies de barro que los han esquilmado casi hasta la desaparición, haciéndoles creer a ustedes que son seres sin valor y por demás primitivos y destructivos, cuando en realidad han sido esos seres quienes intervinieron en ustedes para que se comporten como lo hacen.
Vamos, es tiempo ya de poner las cosas en su lugar. Hay que comenzar por la duramadre y el sacro. Son las dos partes del computador del cuerpo físico humano que puede ser restaurado por cada humano en sí mismo, sin necesitar de ayuda externa de ninguna índole.
Con respecto a la duramadre, es preciso que se hable con ella, invitándola a que despierte a su verdadera función como madre que cuida de su creación a cargo. Tan solo con ese acto volitivo se consigue hacer que la duramadre recupere su vibración original, y se desconecte del programa que la tiene sujeta en una lucha perpetua entre la polaridad masculina-femenina, lucha que no tiene sentido alguno, sencillamente porque ha terminado la fase de experimentación de la dualidad, para retornar amorosamente a la unidad en la integración.
Con respecto al hueso sacro y sus inervaciones, sugiero que se focalice la conciencia individual en la unidad de la vida, en la unidad entre lo superior y lo inferior, de ese modo se conseguirá que él, el sacro, se restaure a la verdad de su función tan delicada en el equilibrio de la polaridad creativa. Hay que invitarlo a que retome su equilibrio de movimientos vitales.
Rowina: Norem, ¿por qué me siento tan inquieta? ¿Por qué me cuesta tanto ver esa intervención? (días después sabría por mí misma por qué me había resultado tan difícil focalizar mi atención para tomar conciencia de ello. La intervención se le hizo a un ser que yo amaba mucho (era el ser que anclaba la frecuencia del cielo en la superficie de la Tierra de ese momento, en la civilización hiperbórea, él aceptó esta intervención. Yo he sido consciente de eso hace unos días), la hicieron delante de mi, para que experimentara, ya que soy conciencia, cómo la conciencia humana empezaba a dormirse y a desconectarse de su esencia. Yo les dije al jefe de los reptilianos que la estaban practicando: ‘esto no va a quedar así, yo veré con mis propios ojos el despertar de la conciencia de nuevo en la humanidad de la Tierra de 3D’. Así está siendo, solo…que tuvo que pasar mucho tiempo y pasar por muchas experiencias dolorosas para que así fuera).
Norem: Para que la intervención fuera efectiva, tenía que permitirse acceder hasta la conciencia humana. Para eso, tanto la porción de la Madre que se encarga de este sector del universo de experiencia, como las máximas conciencias asociadas a ella, debieron permitir el acercamiento de esas conciencias invasoras, porque de otro modo nunca se hubiera podido ejecutar esa invasión al nivel tan profundo que se consiguió.
El Amor Viviente, la Verdad, la Manifestación de la Vida, Naturaleza, los diferentes estamentos angélicos y arcangélicos, todos, participaron de esa experiencia; por eso, ahora, se trata de ellos mismos, de ustedes mismos, quienes retiran esa venia o permiso, para que nuevamente el Amor, la Verdad, Naturaleza y su Manifestación sean lo que en verdad y en amor son (yo no he visto que Igneón, ni Sinlin ni yo participáramos de tal intervención, yo solo participé viéndolo, pero en absoluto dando mi permiso expreso).
Rowina: ¿Cómo Amor viviente de la Madre, tengo que ver esto y actuar en consecuencia? ¿Por qué crees que los avances de conciencia que hicimos no se han manifestado aún en nuestro cuerpo físico, que es el que nos permite vivir la vida física?, ya que no sentimos entusiasmo, unidad con Tierra, ni energía plena de forma estable y continuada, cuando por todo lo que hemos hecho, deberíamos sentirlo ya.
Norem: Rowina, las cosas no son así de lineales, son multitemporales. Eso que habéis conseguido experimentar de forma intermitente, ya es una conquista de la conciencia humana, y de la tuya propia en particular, pero para que lo puedas vivir en tu encarnación 3D de tiempo lineal en el que vives, y desde el que me preguntas esto, falta que se colapse en ti la parte que sostiene la ilusión de que las cosas son como son. Hay una parte que lo anhela, pero hay otra, la reptil, que no quiere dejar de pertenecer a su familia. Siente que hacerlo, significaría su extinción.
Rowina: ¡Lo que me faltaba por escuchar! Pues está claro quien va a ganar en esta pugna, la parte que anhela vivir la dignidad vital de mi conciencia, claramente manifiesta en mi vida encarnada de 3D.
Norem: Como la Encarnación del Amor Viviente de la Madre ordenada, tienes que ver cómo se produjo la intervención, porque de ese modo le das una oportunidad de recuperación a la manifestación de la Madre que permitió y se ligó con los invasores extraterrestres. Tan solo siente que estás haciendo esto como la misma Madre para Tierra. Como Ladilia, eres algo así como la duramadre de Tierra, la que la envuelve en el amor materno y de ese modo es como has de verlo en ti misma: participas de esto como la duramadre de la Creación de la Madre para esta parte del universo.
Rowina: Cuenta, querido Norem, con que así lo haré, con total entrega, amor y compasión por Tierra y su humanidad de 3D, que ya despierta de nuevo a sus capacidades divinas y a una vida dignamente vivida de forma integral.
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