jueves, 26 de mayo de 2011

CLAUDIO Y EL EMOTIVO ENCUENTRO CON SU DRAGONA MELA, EL ASPECTO MATERNAL DE SU SER DRAGÓN

 

Desde que el mundo de los Seres Dragón y del Poder Personal volvió a nuestra memoria, muchas cosas estamos aprendiendo en relación a estos prodigiosos y hermosos seres, tan auténticos y libres.

Pero con el regalo de su vuelta a nuestra vida, viene también el previo ordenamiento que hay que hacer, pues cuando la conciencia descendió a la 3D mental, desde la 5D del corazón, que era en la que se vivía en la superficie de la Tierra en Tiempos de la Hiperbórea, se hicieron muchos desórdenes por parte de los seres que pusieron ilusiones en nuestro ADN espiritual, para hacer que nos olvidáramos de quiénes éramos.

Son con esos seres con los que nos hemos tenido que enfrentar en estos días pasados Igneón y yo, hasta que una vez concienciadas ciertas cosas respecto a ellos, se lo pudimos entregar a la Madre, para que dejaran de atacarnos energéticamente.

Muchas veces a Igneón y a mí nos dan ganas de ‘tirarlo todo por la borda’ cuando los ataques por recuperar lo que es nuestro, por derecho divino, no dejan de ocasionarse, pero por otra parte, yo me animo a mi misma diciéndome, ‘si tengo tanta oposición, es porque de seguro lo que vamos a conseguir es bien bueno’, y eso me anima a seguir.

En los orígenes, en la Hiperbórea, la unidad humano-dragón era total, esa unidad inquebrantable nos hacía invencibles, tanto a unos como a otros, pero ese inmenso poder personal JAMÁS lo utilizábamos contra nadie, sino para ganar cada vez horizontes más amplios de nosotros mismos.

Esa unidad está ahora siendo habilitada de nuevo para los seres humanos despiertos y comprometidos con la Verdad del Amor de la Tierra de 3D, pero cuando se produjo la desunión, algunos dragones –dado que la vibración de la Tierra ya había descendido- fueron engañados por caballeros dragón, los que custodiaban la Medicina Dragón de la Eterna Juventud (entre los que estaba Ashtar, que fue uno de ellos, uno de los caballeros dragón traicioneros ¡quien lo fuera a decir! Es por eso que los dragones se la ‘tenían jurada’ y es por eso también que antes de que descubriera todo lo que se ‘cocía’ con él, al preguntarle si ya había contactado con su dragón, me dijo, ‘no estoy interesado en ellos’).

Desde entonces, los dragones y sus jinetes no tuvieron buena relación. Ahora que yo he ‘tirado’ de mi Poder Personal, atrayéndolo de nuevo hacia mí, he habilitado también que los jinetes de los dragones puedan volver a recuperar el suyo, previo trabajo de aligeramiento mental y de afianzamiento en la Verdad del Amor, pero al mismo tiempo, lo dragones, en su faz masculina, -pues son andróginos y pueden mostrar el aspecto femenino y masculino de sí mismos- querían recuperar el poder robado por los caballeros oscuros del dragón, y lo querían hacer a través del poder recuperado de sus jinetes ¡vaya lío!

Yo, al descubrir esto, me vine un poco abajo, pues me dije, ‘¡después de toda la preparación que he hecho para recuperar mi Poder Personal y de todos los ataques sufridos para evitar que lo hiciera (porque al ser el Amor Viviente encarnado, eso habilitaba que también otros lo pudieran recuperar) ahora los dragones nos salen con estas!’ ¡No y no!

Mi dragón ‘Frijl’ la tomó con Igneón, el pobre. Le tenía entre ‘ceja y ceja’ (Igneón es un ser dragón, además de un ser solar. Vino a acompañarme como humano en el lugar de Frijl, por ser más apto para ello que Frijl, y eso mi dragón, jamás se lo ha perdonado. Como veis, el orgullo masculino se nota ¡hasta en los dragones!).

Por supuesto, tuve que intervenir. Mi Abuelita me había hablado de la androginia de los dragones y de que también tenían aspecto maternal, aconsejándome que mejor contactara con ese aspecto para evitar orgullos masculinos que ahora no venían al caso.

Fue así como descubrí a Aylin, mi preciosa dragona, que tiene cuatro bellos retoños dragoncitos, cada uno de un color.

Y llevé a la cueva -donde estaban ella y sus pequeños- a mi díscolo Frijl, para que se volviera a unificar con el aspecto maternal de su conciencia dragón, pues en la lucha contra los jinetes, lo había olvidado, estando de continuo ofuscado y perdido, y ¡lo que es peor! Impidiéndome llegar hasta mi Poder Personal, en lugar de facilitarme llegar hasta él.

Afortunadamente, Frijl ya está tranquilo junto a Aylin y sus retoños. En el pecho de mi bellísima dragona, vi como una especie de luz refulgente. Era la Medicina Dragón, la Medicina de la Eterna Juventud, de la Eterna Vida, custodiada también por el Círculo de Ancianas Sabias de los Pueblos Originarios que trabajan con ella (acordaros del blechnum, que es la planta sagrada principal de esta Medicina). A este Círculo de Ancianas pertenece mi Abuelita y Ojos de Fuego. Dos ancianas sabias, que saben mucho de esta medicina. Por cierto, sé que el amor de mi Abuelita por mí es más grande que su orgullo, y que después de ordenarse más en la Verdad del Amor, volverá a honrarnos con su presencia.

El otro día vi cómo el círculo de las Ancianas Sabias cantaban sentadas, tocando unos palos de madera, en lengua dragón, a la planta blechnum, preparándola para los miembros de la Familia que estuvieran preparados para tomarla. Vi también a cuatro dragonas, entre las cuales estaba la mía, que echaban fuego a esa planta, insuflándola del poder de la Verdad. Sospecho que las otras tres eran de otros tres miembros de nuestra Familia, pero prefiero no decir de quien, para que cada uno lo descubra por sí mismo.

Claudio, también ha contactado, ¡por fin! con su bella dragona Mela. Su dragón, Filburn también se lo impedía, pues se sentía algo enfadado y ofendido por haber sido dejado de lado por él, por preferir contactar con el aspecto maternal de su ser dragón.

Yo le avisé a Claudio de que el encuentro con su dragona Mela iba a ser muy emotivo, como así fue.

Claudio y Mela protagonizaron un bellísimo encuentro que él, con mucho gusto, os comparte, para que todos os animéis a recuperar también vuestro poder personal y el contacto con el aspecto maternal de vuestro dragón.

ENCUENTRO DE CLAUDIO CON MELA

Antes de hablar con su Dragona, Claudio intentó comprender por qué desde que yo le había aconsejado solo contactar con conciencias femeninas, había sentido un ‘corte’ en la comunicación con el otro plano de conciencia. Así que se lo preguntó a la Madre, pero fue su célula quien le contestó, luego habló con su dragón, amigándose con él de nuevo, y por fin pudo hablar y abrazar a su bella dragona, de la que no se quería volver a separar, de tan preciosa y amorosa que era. Lo sé porque yo tuve la suerte de verla, la bella Mela.

Claudio: Madre Amor, ¿qué debería sacar de mí?, pues he estado en estos días más bloqueado por la parte paternalista de mi conciencia, ¿a qué tengo que dejar de darle fuerza?


Célula de memoria: a la Madre le agrada que desees liberarte, pero mejor conversa conmigo para concienciar errores en tus creencias.

Un aspecto es el que te decía Rowina, es que dejes de tratar de salvar a otros, contigo ya tienes trabajo suficiente, como para dedicar energía a otro sitio. Además, cuando te dedicas a ti mismo, tú sabes si tienes disposición para deshacerte de falsas y obsoletas creencias, pero en cambio, cuando tratas de ‘salvar’ a otra persona de sus falsas creencias, no estás seguro si ella va a estar dispuesta a hacer su propio trabajo, a aceptar que son creencias que ya tiene que soltar.

Claudio: ¿Sabes, célula de memoria? Hay una cosa que me ha parecido extraña. Siento que desde el momento en que la Princesa Rowina me recomendó que me conectara con el aspecto maternal del dragón y recibiese solo conciencias femeninas sagradas, me he desconectado de los mensajes, de las señales. Me pregunto si el aspecto paternal del dragón estará interviniendo, creo que no quiere pasar a segundo plano.

Hablé con la Princesa Rowina de esto y me dijo que era así, tal y como lo sentía yo.

Célula de memoria: Tu dragón se siente herido y por esa razón te ha jugado una mala pasada. El que tú quisieras hablar con el aspecto maternal de tu dragón lo hizo sentirse desplazado. El tiene un poco de orgullo, pero está comenzando a sentir tu cariño por él y esa armadura de enojo se está haciendo delgada y quebradiza. Los dragones en su aspecto paternal, Claudio, se han sentido utilizados para fines egoístas y no quieren volver a que les pase eso, pero tu dragón quiere volver a confiar, quiere abrirse a tu amistad, te está esperando...

Claudio: Hola Filburn, sé que has estado enojado conmigo y deseaba hablarte.

Filburn: Hola Claudio, yo también quería hablar contigo.

Claudio: Hoy, Filburn, me he dado cuenta de algunas cosas ¿sabes? Cuando acepté el consejo de Rowina de recibir solamente a seres femeninos sagrados, me di cuenta que de pronto me costaba sentirme conectado a la conciencia materna, y por lo tanto, qué decir de poder sentir señales del corazón y poder contactar con mi dragona. Tuve días duros, porque particularmente en estos días la consciencia paternalista ha estado más fuerte en mí, y lo tenía como mi salvavidas, del cual sostenerme.

Filburn: Tienes razón en lo que sentías. Era yo el que te impedía conectarte con la conciencia materna, con mi aspecto maternal. Todos esos obstáculos te los puse porque me he sentido muy herido, Claudio. Estaba muy feliz de volver a encontrarme contigo, me sentí traicionado al tú querer recibir sólo a conciencias femeninas, no quería volver a sentirme solo ni abandonado. ¡Ha pasado tanto tiempo! Realmente no quería perjudicarte, sólo quería que hablásemos. Te pido perdón.

Claudio: Querido dragón, no te guardo rencor. Por favor, perdóname tú. No era mi intención que te sintieras excluido, ni utilizado como un medio para un fin. Yo te quiero mucho, Filburn, siempre serás mi querido amigo dragón que me ayuda a expresar el poder interior que, en tu aspecto maternal, sostienes. Sé que no querías perjudicarme, sólo que te tomase en cuenta. Te ofrezco nuevamente mi amistad, Filburn, para retomar el lazo de la unión humano-dragón de la Hiperbórea. No volverás a sentirte dejado de lado por que la conciencia materna, a la cual deseo asirme con mayor fuerza, considera a todos. Y yo te considero un amigo muy querido. (lo veía muy emocionado y feliz)

Filburn: ¡Qué contento estoy! No han sido exactamente tus palabras, sino tu sentir asociado a ellas lo que ha terminado derritiendo la armadura de orgullo herido y soledad que me embargaba, abriendo de nuevo mi corazón (es así, lo dragones leen nuestro sentir, no atienden a palabras). Te he sentido y estoy feliz (incluso estaba con lágrimas y ¡yo también!).

Dentro de lo herido que me encontraba por haberme sentido utilizado por aspectos paternalistas, mi corazón ansiaba nuevamente nuestra amistad, que desea lo mejor para cada uno. Estoy feliz de acompañarte de nuevo, renovando esta amistad bajo el alero de la conciencia materna que deseas seguir y que demuestra que tiene compasión, permitiendo que nadie quede excluido.

Mi corazón vuelve a estar conectado al tuyo, mi querido amigo, y te dejo el camino libre, acompañándote para dar el próximo paso de contacto con mi aspecto maternal, en el cual yo no había querido confiar, pero no sé cómo tan rápido y de un momento para otro, estas barreras cayeron.

(Yo, Rowina, también tuve que acercarme a mi querido Frijl, volar en él, abrazarle mucho y hacerle sentir muy querido y amado por mí, como siempre fue, y como siempre seguirá siendo, ahora, no entiendo bien por qué, al sentir la libertad que me da volar en mi dragón amado, he roto a llorar, emocionada, y él me ha pedido que vaya a volar sobre él. La unión con nuestro dragón es una de las cosas más maravillosas que nos pueden pasar. Podemos llamar al aspecto masculino del mismo o al aspecto maternal, según sintamos que lo necesitamos en un u otro aspecto, ahora que se ha vuelto a producir la unión entre ambos, gracias a nuestra intermediación).

Claudio: Me agrada mucho escucharlo, Filburn (le doy un fuerte abrazo). A través de tu aspecto maternal ambos nos renovaremos, fortaleciendo lazos con la Vida.

Rowi me dijo que vio una hermosa dragona azul turquesa que me estaba esperando en una cueva con su hijito. Me decía Rowi que se llama Mela.

Sentía cómo esperaba, con paciencia y Amor, a que yo llegase. Me detuve a mirarle en el umbral de la cueva y ella con un gesto de su cabeza me indicó que entrase y me acerqué a ella sin timidez.

Mela: Mi querido niño, estoy muy contenta de verte aquí. Confiaba en que llegarías, pero Filburn te puso en situaciones difíciles en estos días. Me reconforta ver que sus lazos han sanado y que él está dejando ir desconfianzas y temores al tu brindarle tu amistad sin condiciones.

Querido Claudio, has conseguido un mayor afianzamiento de la conciencia materna en ti. El aspecto paternalista de tu poder personal no se quería rendir, quería seguir batallando, y lo hubiera conseguido si en tu corazón hubieras tenido sentimientos adversos, pero ahora tú y Filburn están con un corazón más sosegado, él se está dando ahora cuenta cuánto perdía al estar en esa lucha sin sentido, y está sorprendido  de que lo hayas aceptado y comprendido. (ella me quería seguir hablando pero yo con lágrimas la abracé, me sentí tan emocionado sólo con estar cerca de Mela! Sólo al estar cerca de ella sanaba mi corazón).


Mela: Calma, mi querido niño, calma, ahora estoy contigo. Al igual que Filburn te acompañaré, yo sostendré tu poder personal. ¡Qué gusto sentir nuevamente tu corazón cerca! (Yo seguía abrazado a su cuello, a nivel mental no lo entiendo, pero para mi corazón éste encuentro era tan significativo, que estuve un rato así. Hasta que tuve mayor calma y se me fueron las lágrimas, no la solté).

No te preocupes, mientras tengas a la Madre, a la conciencia materna presente en tu vida, yo estaré aquí. Sé que no quieres separarte nunca más de mí, y si mantienes ése deseo en tu corazón, así será. Te quiero mucho, Claudio.

Claudio: (Yo no sé qué me pasaba, pero volvía a llorar y la abrazaba. ¡Cuánto me sanaba hacerlo!) Yo también te quiero mucho, Mela.

Mela: Como has abierto tu corazón a mí, ofrendándome tu sentir con sinceridad, hay algo que deseo brindarte, la medicina dragón, que es la esencia del propio poder personal que yo sostengo y que sé que usarás bien, por el gran afecto que nos une, para estar más cerca de la Madre. Esta medicina te hace reconocer con mayor fuerza el poder de la conciencia materna que en ti habita, para ir dejando en los diferentes niveles de tu ser cada vez más lastres y poderte sentir así más unido al Amor.

Claudio: Muchas gracias, Mela, eres una gran amiga.

Mela: Gracias a ti, Claudio.

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