sábado, 29 de enero de 2011

MI VISIÓN EN EL TEMPLO DEL ORÁCULO DEL UNIVERSO DEL AMOR Y EL MENSAJE DE LA SENCILLEZ DEL AMOR

MI VISIÓN EN LA ESFERA CRISTALINA DEL TEMPLO DEL ORÁCULO

Igneón y yo hemos estado pasando por unos días algo turbulentos en nuestra experiencia 3D, eso hacía que a veces no estuviéramos muy centrados en nuestro sentir, por lo que yo me venía resistiendo a ir al Templo del Oráculo para ver algo que me iba a dar una pauta en la situación que ambos estábamos viviendo en nuestras vidas y que además, iba a ser una ayuda para todos los que, como nosotros, han elegido el Camino del Corazón, propio del Universo del Amor.

cielo rosadoAsí que, después de muchos días de resistirme a ir al Templo del Oráculo para ver en la esfera cristalina algo relacionado con Tierra, que nos repercute a todos, decidí ir para enfrentar lo que tuviera que ver.

Días pasados, Lena, le había estado contando a Sinlin durante sus viajes por el Universo del Amor, la separación que habría entre el universo mental y el Universo de Amor, y las repercusiones que eso traería a nuestra vida cotidiana, según siguiéramos eligiendo la mente o eligiéramos definitivamente el corazón.

Llegué al Templo, muy determinada, en el centro de la sala, vi la esfera cristalina que me esperaba para mi visión. Detrás de esa esfera, estaban Lena y Rowani. Cuando dije estar preparada, Lena se me acercó sonriente y me puso sus manos en el corazón, para ayudarme a ver con claridad en la esfera cristalina. Rowani, un ser muy amado por mí, me puso sus manos en mi frente, para ayudarme a ver con más profundidad.

Supe que cada uno tiene su esfera personalizada, que te permite ver cosas de tu propio destino, destino que nunca está predeterminado, sino que se va conformando según las elecciones que vas haciendo.

Mi esfera se llama Rosa, porque la fragancia de mi amor proviene de las rosas, y el color del amor que yo soy también es rosado.

Empecé a ver en la esfera, con mi corazón tranquilo y mi mente sosegada, para que todo fuera claro, cristalino y con la mayor profundidad posible, pues sabía –ya que Lena y la propia Madre me lo habían dicho días atrás- que lo que yo viera sería un complemento de lo que había visto Sinlin, porque se necesitaba de mi testimonio -ya que soy la encarnación del Amor Viviente, y eso hace que tenga una visión más abarcativa-, de lo que iba a suponer esa separación entre el Universo Mental y el Universo del Amor, para que se lo compartiera a mis hermanos, y pudieran ellos así estar  preparados y comprendiendo, mediante mi visión, lo que iba a significar en la práctica de sus vidas cotidianas la división del universo mental del Universo de Amor.

Lena ya nos había dicho que no iba a haber nada externo que fuera violento, para que esa separación se diera, sino que iba a ser una cuestión de vibración –gracias al orgasmo de la Tierra- que iba a ayudar a que cada uno se posicionara en la Red Neuronal elegida, la del corazón, experimentando la vida desde esa frecuencia o la de la mente, viviendo la vida gris, mortecina, sin horizontes reales.

En la esfera comenzó a aparecer un humo rosado. A través de él vi unos edificios y sentí que lo que vería se estaba dando en un lugar de Europa. El humo rosado se disipó y pude ver toda la escena. A la derecha de la escena había unos edificios de fondo; a la izquierda se veía el cielo sin edificios, y delante de la escena se veía un parque de juegos para niños, una plaza. Aunque era un parque para niños en una zona verde de una ciudad, donde suele haber la alegría de los gritos de los niños mientras juegan, todo estaba mortecino.

Vi a una madre que llamaba a su hijo, “Axel, ven, mira el cielo; qué bonito que está, ¿verdad?”. El niño vino y se sentó en el regazo de su madre. En el cielo se veían tonos rosados irisados, nubes como de algodón, también rosadas. Era un bellísimo espectáculo. Madre e hijo abrazados, se quedaron mirando el cielo en silencio y en total comunión el uno con el otro, mientras a su lado el resto de los niños y sus madres no veían lo que ellos estaban viendo y sintiendo, aunque tenían la misma oportunidad para poder hacerlo.

Sentí que a Axel y a su madre, algo les estaba cambiando por dentro, era la energía del amor que les estaba interpenetrando a nivel celular. Aún a pesar de que esa madre y su hijo estaban muy cerca del resto de niños y sus madres, los demás no percibían la belleza de ese cielo, sólo Axel y su madre. Sentí que era porque los demás estaban cerrados al amor y para ellos no estaba pasando nada. Sin embargo todo se estaba dando en el mismo espacio.

Axel y su madre, estaban viendo algo que les daba esperanza, veían el color rosado del Amor, veían la vida. Las otras madres con sus hijos, seguían viendo el mundo gris, aún pudiendo ver el rosado de ese cielo, el colorido de la vida. Comprendí que eso estaba ocurriendo así porque esas madres y sus hijos así lo aceptaban, sólo aceptaban el mundo gris de la mente y eso es lo que vivían. Los niños eran irascibles y tiranos con sus madres; ellas estaban cansadas y hastiadas de vivir una vida a la carrera. Sentí que no había futuro ni para ellas, ni para ellos, estaban muertos en sus corazones.

Sin embargo, Axel y su madre habían revivido porque creían en el corazón, éste los había salvado. Vi, cómo se levantaban e iban a su casa, risueños y felices. Vivían solos, con una gata. Axel se quedó dormido sobre la mesa de la cocina, mientras su madre hacía la comida con una sonrisa en sus labios. Sentí claramente que esa mujer ya no era la misma, algo se había transformado profundamente en ella, empezaba a abrirse a la posibilidad de un cambio de vida, volvía a abrirse al amor, amor que la había decepcionado anteriormente en sus relaciones de pareja. Volvía a tener esperanza y no porque hubiera nada concreto en ese momento que le augurase nada diferente en su vida, pero ella SABÍA que estaba llegando algo grande, estaba muy cantarina y feliz e impregnaba con esos sentimientos los alimentos que estaba preparando para la cena.

Vi que esa familia tenía “ángel”; sentí que por donde fueran todo iba a ser diferente para ellos porque iban a ir impregnando con el amor que ya desprendían de sí mismos todo y a todo lo que fueran tocando, con el amor que transforma sin palabras.

En ese momento, la esfera se oscureció y se tornó cristalina de nuevo. Después, la Madre me habló diciéndome, “hija, aunque ahora no comprendas qué relación puede tener esta visión contigo, te ruego que confíes en mí y dejes que esa visión obre su transformación en ti. Es un canal para conectarte con lo esencial de nuevo; lo esencial es el Amor, la sencillez del Amor. Tu esfera se llama Rosa no por casualidad, se llama así porque es el color y aroma de la energía que tú desprendes. Te pido, hija, que no bajes de la frecuencia de Amor que tú eres, que hagas todo lo que esté de tu parte para no desfallecer, para no soltarte del Amor que es lo único que te da vida.”

MENSAJE DE LA SENCILLEZ DEL AMOR

Horas después, sentí a un ser femenino, mayor, sonriéndome. Supe quién era, pues ya la había conocido en Alcyone, Pléyades, unos días antes, cuando fui allí junto a Rowani y me dirigí a la casa de este ser femenino, junto a Krom y Mirna.

sencillez

Rowina: Bienvenida. Recuerdo que te conocí cuando fui a Alcyone; como no tenemos mucho tiempo (porque teníamos que mudarnos de casa e iban a venir a recoger todo), te invito a hablarnos sin más presentaciones.

Sencillez del Amor: Ay, niña, el tiempo no forma parte de la sencillez y tengo muy presente que para ti es preciso moverte con él. Sin embargo, tener en cuenta que el tiempo puede ser muy diferente a lo que vives, te permite abrirte a vivir la vida, algo diferente a como la vives ahora. Digo sólo ‘tener en cuenta’, darse el lugar, a que pueda vivirse de una manera diferente.

Hoy tuviste una visión muy clara en la esfera cristalina, de cómo la sencillez, en un acto de atención al llamado interior, puede modificar sustancialmente el rumbo que se estaba llevando en la vida.

En tu visión, la madre y su hijo pusieron atención a un hecho también sencillo, como es la coloración preciosa de un cielo rosado. Se abrieron a ella y ese sólo hecho les modificó el rumbo de su experiencia de vida.

Hubo un sencillo antes y después de que la madre y su hijo aceptaran entablar de nuevo contacto con la vida. En este caso a través de un cielo coloreado para el corazón.

Del mismo modo, tu experiencia y tu rumbo pueden cambiar notablemente para bien, para mejor, si haces como esa madre y su hijo hicieron: detenerte, prestar atención a la Vida que te llama, reverenciarla, dejando de lado otras cosas y dándole el tiempo para que cale hondo en ti (en ese momento, decidí tomar nota y reverenciar la vida que veía a mi lado, la de Igneón, dándole un cálido y sentido beso, muy disfrutado por ambos).

¿Cómo te sientes ahora que acabas de reverenciar a la vida?

Rowina: Muy bien.

Sencillez del Amor: De eso se trata, pequeña. Si sostienes el sentir de esa experiencia, atesorándola, valorándola por su exquisitez, entonces perduras en el Amor, abres tu corazón como los pétalos de una flor y te sostienes en él, dándote cuenta que en esos momentos, con esas experiencias, tu rumbo cambia, tu percepción del entorno, cambia; tu sentir de la Vida, cambia.

Tu presencia en la 3D es para vivenciar y traer de vuelta la sencillez del amor que yo encarno. Esa sencillez está llamándote todo el tiempo, pues al Amor le encanta ser así, estar a la vista, al sentir, ofreciéndose en su sencillez.

Si sintonizas con esa sencillez, sin darte cuenta y en tiempo record, te encontrarás ligera, confiada, deseoso de avanzar por allí, porque te darás cuenta de que la vida Verdadera es una sucesión de situaciones vividas en la sencillez.

Cuando te percibas ofuscada, cerrada, aburrida, negada, asustada, teniendo la sensación que estás sin horizonte, sin salida, date cuenta de que abandonaste el sendero de la sencillez, el sendero del Amor. Detente y encuéntralo de nuevo, tras su manifestación sencilla, que todo el tiempo te rodea, (como cuando me paré, miré a Igneón y le di un sentido beso) volviendo así al cauce del Amor.

Si eres genuina, y sé que lo eres, abandonarás la queja, la frustración, el temor, la duda y te vivificarás nuevamente en el remanso del Amor. Ese es el actuar sabio, porque ahí adviertes que cuentas siempre con el apoyo del Amor. Mientras te quedes unida a él, ninguna situación externa, NINGUNA, es más fuerte que ese Amor, y encontrarás las maneras de resolver esa situación. Tal vez no como tu mente hubiera pensado y deseado, pero sin duda, lo resolverás de manera efectiva y siempre de forma comunitaria.

Ese es el otro aspecto del Amor, no opera solo, sencillamente es comunitario, se vale de todas sus manifestaciones, de todas sus herramientas, para dar respuesta a lo que tu corazón necesita y quiere vivir. Mantente en la sencillez, porque eso es el Amor, Sencillez. Déjalo manifestarse en tu vida sin interferirlo con tu mente, pues sus métodos y resultados siempre son certeros.

El secreto está en vincularse con la sencillez, la Vida te ayuda mostrándote esa sencillez, solo tómala. Son esas migas o marcas que te indican el camino sin obstáculos, sin sorpresas desagradables, sin desilusiones.

Rowina: Muchas gracias, Sencillez, por este bonito mensaje tan efectivo, pues tanto Igneón como yo nos sentimos verdaderamente diferentes ahora, después de haber recibido tu mensaje y haber aceptado tu sencillez –cuando unos minutos antes de llegar tú estábamos algo nerviosos por la situación que estábamos atravesando. Hemos podido comprobar, con una situación concreta en la vida cotidiana, que verdaderamente el camino de la sencillez del Amor opera una verdadera transformación para vivir todo de una forma mucho más tranquila, sosegada y, al final, mucho más ordenada de lo que en un principio pensábamos que íbamos a vivir.

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