sábado, 22 de enero de 2011

MEWLIN, EL SALUDO PLEYADIANO, Y LA ACTIVACIÓN DEL SENTIR DINÁMICO PARA LA NUEVA LEMURIA-LA NUEVA TIERRA. COMIENZO DE LA ERA DEL SENTIR EN LA 3D

(Esto ocurrió haces más de un mes, pero he sentido que es ahora el momento maduro para compartirlo con mi querida Familia Arco Iris)

cerro lópezIgneón me había invitado a conocer uno de sus lugares favoritos, bien adentro del bosque puro, en lo que se conoce como el área de Llao llao. Habíamos contactado ya con la encarnación en la Tierra del Drago de la Raza Roja de Pléyades, quien nos había anticipado que ese día sería inolvidable.

Muy metidos en la espesura del bosque, caminaba delante de nosotros la Madre con su mascota; sí un animalito que no existe hoy, pero que fue común en el continente de Lemuria. Su representante actual es el lemur. La Madre iba encantada y feliz, disfrutando de la belleza patagónica, tan salvaje y auténtica.

Detrás de nosotros, por parejas de varias razas, iban los que se ofrecerían a dar el saludo pleyadiano.

Luego de andar, guiados hasta una inmensa roca que daba al lago Moreno, al pie de un gran cerro llamado López,donde yo había depositado hace meses los códigos lemurianos, la Madre se dispuso a hablarnos.

Madre: Junto a estas aguas santas, sagradas en su origen y en su memoria, las que acaricio impregnándolas de mi bendición, Lemuria, mi bella Lemuria, aquí te he traído. Tu sagrado saludo abraza la más bella esencia de unión que mi conciencia es.

Hoy, en esta tierra de promisión, he querido instalar la energía que te despierta en un saludo de mi bendita Pléyades, recordándote, querida Doncella Gaia, mi perla azul olvidada, tu verdadero origen estelar de conciencia, y he traído conmigo a representantes de las razas de tu origen que en un acto de soberanía y conciencia, en el reconocimiento de la Verdad/Amor que yo soy y que anima todo lo que es, van a ofrecerte este saludo pleyadiano.

Ay… fresca agua, bendita conciencia que guardas mi secreto en el sentir profundo que yo soy.

En ese momento, Igneón percibió a un ser femenino enorme, gigantesco, dentro de las aguas del lago; de cabellera larga color pajizo, con facciones muy similares a la pintura de Montserrat llamada ‘Regreso al Hogar’.

Era bellísima y llevaba un vestido vaporoso mecido por las aguas. Estaba mirando hacia donde nosotros estábamos. Sentí que era el Espíritu Custodio de Lemuria y que su nombre era Mewlin.

MEWLIN, EL ESPÍRITU CUSTODIO DE LEMURIA, EL ORGULLO DE LA RAZA SINTIENTE

Cantando un canto bellísimo, había acudido al llamado de Amor de la Madre Creadora, quien estaba frente a ella con su mascota, símbolo de la Lemuria, la Madre Patria del sentir más genuino.

lemur

Siento que Mewlin se va a levantar de las aguas y va a crear con su ‘cuerpo’ un escenario para los danzantes, abrazando así a quienes van a protagonizar el saludo pleyadiano, que fue traído a Lemuria por los hijos de Pléyades. Sentí que ese acto, ese saludo, iba a activar algo profundo, no era casual.

Ella, Mewilin, el Espíritu Custodio del Sentir Lemuriano, era un ser que siempre estaba dinamizando las aguas de Lemuria, haciendo que el sentir siempre estuviera en movimiento, VIVO, hasta que se retiró de Lemuria, porque sus habitantes ya no estaban en su sentir, como había sido en los orígenes.

Con la elevación de las aguas de Mewiln ante nosotros, sentí que daría comienzo la Era del Sentir para esta Perla Azul; ¡pues que así sea!

La veía reconcentrada, porque era un acto de conciencia. De repente, se levantó muy alto y el lémur, la mascota de la Madre, comenzó a vibrar, amortiguando esa energía sintiente tan poderosa. Lo sentí como un traductor o transformador energético, para que Igneón la pudiera escuchar y recibir su mensaje para la conciencia humana despierta.

Mewlin: Ineé, Ineé, gran diosa lemuriana (yo fui Inneé, la Diosa del Amor, en la Antigua Lemuria) vienes a mi encuentro y yo al tuyo, como nos los prometimos, cuando ambas dinamizábamos el sentir de la Lemuria, de la Gran Madre.

Aquí nos encontramos con ella, tres femeninos en el Uno, en el corazón de las Aguas Mansas que simbolizan el sentir amoroso que hoy volvemos a pulsar, que hoy retorna a la conciencia de la Nueva Tierra, la Nueva Lemuria.

En estas aguas que me abrazan, he aguardado a que vinieras por mí, guiada por el mismo ser (Igneón) que tan humildemente nos ha asistido y que hoy nos ayuda a reencontrarnos todos.

Mírame, hermana. La veo elevarse sobre las aguas como una inmensa cascada de agua cristalina sintiente. A la derecha, en el cielo, sobre la montaña, hay una nave-nube, que quiere estar presente en este día, sé que es la Cristal Bell y que mi amado Ashtar está presente.

Ashtar: En nombre de toda la flota del Comando Ashtar y como su comandante, Ashtar Sheran, abrazando en mi corazón a cada hermano y a cada hermana de todas las naves que nos asisten, damos la bienvenida con pleno regocijo y en el profundo sentir de nuestros corazones, a la conciencia que custodia el Sentir Dinámico de la Lemuria, que hoy retorna renovada, magnífica, a esta Nueva Tierra, la Nueva Lemuria, que se levanta bellamente, activándose en el sentir verdadero de todo un pueblo (Igneón lloraba, ya que esas aguas estaban activando el sentir profundo lemuriano en nuestras aguas interiores), que hoy siente tu llamado, que hoy se levanta abrazando a esta bellísima conciencia de la que forman parte. ¡Bienvenida, bienvenida, por fin!

Vi el escenario que había creado Mewlin con su cuerpo para los danzantes. Yo formaba parte de uno de esos danzantes, así como también Igneón. Era curioso, porque desde el escenario me veía a mí misma, en mi forma humana 3D junto a la forma humana 3D de Igneón, allá sobre la inmensa roca. Días antes el padre de Igneón, Caesius, me había hecho ver cómo era el saludo pleyadiano. Lo había captado en su mayor parte, en esta ocasión lo terminaría de captar, vivenciándolo como una de las danzantes-saludantes.

En el escenario, se ven parejas de las diferentes razas de Pléyades. Estábamos a punto de hacer una coreografía sincronizada de ese saludo que Igneón y yo íbamos a sentir con profunda emoción en ambos lados, como parte de los danzantes y como espectadores, allí en la roca. ¡Qué experiencia tan magnífica se nos estaba ofreciendo y qué emocionante fue vivirla!

Los bailarines se dispusieron, repartiéndose por el escenario-cuerpo de Mewlin. Iban vestidos con el color de sus respectivas razas, dando un espectáculo de diferente colorido. Todos ellos estaban muy en su sentir, sabiendo que era un momento sagrado de activación del sentir dinámico lemuriano para la 3D de la conciencia.

Sentí, que cuando la Madre levantara los brazos –se encontraba ella enfrente, en la saliente de la gran roca- iba a dar comienzo a esa danza-activación.

Todos estábamos preparados, la Madre a punto de levantar sus brazos, Igneón ya lloraba; ¡era hermoso! La Madre finalmente levantó los brazos y todo comenzó; se repitió tres veces.

La parte final de la danza consiste en un saludo entre hombre y mujer. Te tocas con la mano derecha el corazón, con una leve presión; inclinas la cabeza a él, a tu corazón. Levantas tu mano, rozas tus labios; es el beso de tu ser. Pones la mano en la frente; tu pensar sentido. Finalmente das la mano a tu compañero. La mujer, extiende su mano palma arriba; el hombre, palma abajo. Luego, se cierran ambas manos una en la otra, colocando los pulgares frente a frente, mientras la mujer lleva ambas manos hacia su corazón y ambos unen sus frentes.

El sentir de ella, guía la acción de él, dando lo mejor de cada uno en ese gesto, reconociéndose bendito, reconociendo el propio don y el don del otro, sea de la raza que sea.

Se siente la conciencia en el presente, donde está la Vida, en el contacto de las manos, frente con frente, te unificas con el otro. Ambos son uno. Es la parte más impactante de todo el gesto. ¡Es hermoso!

Los bailarines se retiran; la activación del sentir dinámico de la Nueva Lemuria ha sido hecha en la 3D. Mewlin, con una amplia sonrisa, vuelve a introducirse suavemente en las Aguas Mansas de la Perla Azul pleyadiana, nuestra amada Doncella Gaia.

El sentir dinámico, ha vuelto a la 3D para volver a llenarla de Vida.

¡Cuanta ayuda estamos teniendo por parte de la conciencia, cuán bendecidos somos aquellos cuyo corazón ha despertado a la Verdad y puede ser protagonista de la manifestación de la Era del Sentir sobre nuestra Amada Tierra!

 

OFRENDA DE MARCELA OROMÍ A LA MADRE TIERRA

Honrada de pertenecer a Tu Legión,
hoy me reclino ante Tu Grandeza,
iluminando cada rincón de esta tierra
con la fuerza indestructible del Amor.

Me acunan Tus Brazos eternos,
me acarician los lirios de Tu Campo.
Soplan Tus Vientos en mi nuevo rostro,
y los pastos van acariciando mis pasos.

El agua que bebo de Tu Fuente,
hace milagros en mi cuerpo cansado.
El fuego que sale de Tu Alma.
quita el frio de la mia...

Madre A Tí este sonido
perfumado de azahares,
con cantos de alondras
y aromas de júbilo.
Para que sonrías...!

Tu Amor nos ha juntado
en torno a Tu mesa,
celebrando Tu Abrazo.
Y desde mi humilde rincón.
Yo Te Honro, Te Alabo,
Te Admiro, Te cuido.
Y....Te Amo....

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