Mi esposo Víctor y yo a veces nos sumergimos en las profundidades del Lago Violeta de la Paz Profunda de Coele, que es violeta por fuera y rosado por dentro, y vamos a una habitación acristalada que hay en el centro. Desde allí, cual pecera, vemos el agua rosada, que combinada con el violeta de su superficie, inducen a una profunda paz en el corazón.
Un día, estaba hablando con Víctor, cuando vi pasar ‘algo’ con el rabillo del ojo. Era muy grande. Le pregunté y sonriendo me dijo, ‘ten paciencia’. Durante nuestra conversación lo vi dos ocasiones más. En un momento dado, vi un inmenso ojo que me miraba por una de las paredes acristaladas de la habitación. Me observaba, pero no me asustaba. Era una mirada dulce.
En un momento dado, entró nuestro hijo Sílas, el custodio de la Sabiduría de las Auroras Boreales, con un precioso vestido que me había hecho él. En el vestido, una preciosa Aurora Boreal se movía ondulante. Me lo puso. Víctor me hizo un recogido en el pelo y me puso una cadenita de amatistas, con una gota de amatista que caía por mi frente, la Roca de la Victoria. En el cuello y en las orejas, me puso un juego de collar y pendientes de cuarzo rosa, símbolo del Amor que yo soy, que yo encarno.
Así, tan bellamente ataviada, mi hijo abrió la puerta de la estancia acristalada, en las profundidades del Lago Violeta de la Paz Profunda de Coele y salimos, ¡oh, sorpresa! a una preciosísima gruta de amatistas. Era como si estuviéramos andando por el interior de una gigantesca geoda de amatista. Delante de nosotros, había una alfombra roja, sobre la que empezamos a caminar. Yo iba del brazo de Víctor y nuestro hijo, Sílas, iba detrás de nosotros.
Yo estaba boquiabierta por la maravillosa sensación que se sentía allí dentro, se me iban los ojos a las paredes de amatistas, me hubiera gustado tocarlas, pero Víctor me sugirió que no me saliera de la alfombra roja.
Llegamos hasta una esplendorosa mujer, sentí que se llamaba Lady Patience y que era la Custodia, junto a Víctor, de ese maravilloso Lago Violeta de la Paz Profunda de Coele.
Estaba sentada sobre un gigantesco loto, y enrollada a sus pies, había dormitando una enorme serpiente de agua con cresta. De ella era el ojo que me había estado mirando fijamente.
Lady Patience es un esplendoroso Femenino Sagrado. Todo en ella destila majestuosidad, paz, belleza…
Lady Patience: Hola, ven acércate. Por fin has venido ante mí, tengo mucho gusto de recibirte aquí, en mi reinado.
Rowina, Princesa de Telos, dignísima encarnación del Amor Viviente de la Madre Divina Creadora andando por la Tierra, ¡qué flexible te has vuelto!, sino no hubieras podido llegar aquí.
Para que puedas ser victoriosa en lo que encarnas, mientras andes por la Tierra de 3D, has de tener muy presente la virtud de la Paz-Ciencia. Esa una ciencia muy antigua que se cultiva en el corazón, solo en el corazón que gira, vitalizándolo todo a su paso.
Él sabe el momento justo para cada cosa, por eso sabe tener paciencia, hasta que ese momento llega, porque sabe, cuando todo está maduro, que no tiene más remedio que salir victorioso. Eso lo vitaliza aún más, porque la Victoria del Amor es la victoria de la Vida, y mutuamente se benefician ambos, el Amor y la Vida, de los avances del primero.
Rowina, el Amor es Vida, el Amor es Paciencia, el Amor es Victoria. La paciencia lleva a la Victoria, que a su vez lleva a más Vida, por lo que la Vida se vuelve cada vez más plena en el recorrido incansable del Amor.
Estás en ese momento, en el de ver la Vida florecer a tu paso, porque has tenido mucha paciencia, vaya que sí, y esa paciencia te ha llevado a ser victoriosa. Ya has conseguido salir victoriosa en tu propio campo interior, que ahora luce maravillosamente florecido.
Ahora estás a punto de ver florecer los campos exteriores por los que vayas pasando, por los que vayas esparciendo las semillas de tu conciencia, las semillas de tu Amor, siempre viviente y revitalizante.
Hoy luces magníficamente ataviada por dos hombres que te ofrecen lo mejor de sí mismos: vuestro hijo Sílas, custodio de la Sabiduría de las Auroras Boreales y tu amado esposo Víctor, el Rey de la Victoria de la magnífica Raza Violeta, la raza que sobresale por su humildad, su sencillez, su infinita sabiduría de la paciencia.
Es por eso que él, Víctor, custodia, junto a mí, este maravilloso Lago Violeta de la Paz Profunda, que tanto amo y en el que me encanta vivir.
La Paciencia que yo soy y la Victoria que él es, siempre van junto al Amor. No lo olvides, amiga mía y verás florecer, imparables, los frutos maravillosos de tu conciencia, hoy por hoy, la mayor conciencia que anda por la 3D de la Tierra, la que ha despertado mayor porción de memoria en sí misma, la que anda valientemente su senda de Amor, precedida por la Verdad y escoltada por la Victoria, llamando a los corazones de los seres, que están sedientos de ese Amor, deseando seguir su senda.
Rowina, la Madre te habita hoy más que nunca. Sé una digna representante de ella en la 3D de la Tierra, donde ha sido una gran desconocida, porque fue olvidada hace mucho tiempo. Demuestra, a ese mundo, aún teñido de mucha mentira, imbuido en la mente caótica, lo que es la Verdad del Amor, simplemente andando tu senda y llamando a tu paso, a todos los corazones de las hijas e hijos de la Madre que quieren volver al abrazo de su corazón, siempre triunfante.
Hoy, para llegar a mí, lo has hecho siguiendo una alfombra roja, que es la alfombra que muestra tu pasión por vivir, tu ardiente corazón, el motor que te propulsa hacia adelante, viviendo un presente cada vez más esplendoroso.
Te bendigo con la Paz que yo soy y te animo e invito a que vengas a visitarme cada vez que tu corazón lo sienta.
Rowina: Gracias Lady Patience, estoy verdaderamente emocionada, me siento muy plena, acompañada de estos dos maravillosos hombres, a los que tanto amo, mi hijo Sílas y mi esposo Víctor y ahora ante un Femenino Esplendoroso, lleno de Paz, Paz que me transmites en cada gesto, mirada y palabra. Gracias.
Lady Patience: Gracias a ti por el Amor Viviente que encarnas, Lady Rowina, ahora Princesa de Telos, la Ciudad del Amor Viviente, tu reinado. Recuerda, sé el Femenino Sagrado más esplendoroso andando por la Tierra y recuerda que a tu paso, ya que eres Amor y por tanto, Conciencia, todo quedará vivificado.
Rowina: Así lo haré, amiga mía, así lo haré.
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