El pasado 1 de diciembre fue un día maravillos. En el post que publicábamos ese día, con el Mensaje de la Madre Amor para la Familia Arco Iris, que llegó a través de Sinlin, os decíamos:
Este primero de Diciembre, el mes de la Navidad, el mes en el que se celebra el renacimiento del Sentir en la Tierra (a través del nacimiento del Niño Jesús el 24 de diciembre) se ha despertado con un bello regalo de la Madre en nuestras vidas. Ella está andando ya por la 3D, ha conseguido llegar a través de algunos corazones que ya se han abierto con fuerza a ella, a la maravilla que trae, a la Verdadera Vida que de ella emana a corazón abierto.
Hoy ha nacido definitivamente en la Nueva Tierra que ya está en la 3D -que ya vivimos algunos seres sintientes que hemos despertado a la Verdad, al Don que somos- el Sentir del Femenino Sagrado que ella encarna, la Máxima Conciencia que ella encarna.
Algunos lo hemos vivido más conscientemente que otros. Igneón y yo, por un lado, con la extraordinaria vivencia que ella nos ha regalado junto a un precioso Árbol de Navidad, que nos ha hecho recordar nuestra más entrañable, tierna e inocente infancia.
Hoy, ella, la Madre Amor, nos ha llamado a Igneón y a mí a ese Hogar, donde está ese precioso Árbol de Navidad. Yo sabía, porque lo había visto con el ojo de mi conciencia, que nos quería hacer un maravilloso regalo a Igneón y a mí. Así que hemos ido hacia allí con el corazón dispuesto, como los niños que están a punto de abrir su regalo de Navidad más preciado…
La Madre Amor, bellamente ataviada, con un vestido color fucsia (rosa intenso) de cuello barco, nos estaba esperando al lado del Árbol. Se la veía muy femenina y hermosa, reposadamente feliz, terrenalmente aterrizada…
Igneón: Madre, ¿qué significa que estés terrenalmente aterrizada?
Madre: Sencillamente, hijo, que estoy encantada de estar en la Tierra concreta (3D) y aterrizada, porque tengo los pies en la Tierra, siento el andar en cada paso que da mi hija (Rowina), lo que me ayuda a vivir más intensamente esta parte de mi Creación que tanto tiempo me rechazó y que ahora vuelve a recibirme terrenalmente, con toda mi energía bien plantada en tierra, como bien plantado está el Drago de mi hogar, hundiendo sus raíces cada vez más profundamente, tan a gusto que se expande en una fronda sublime, y te diré que ya se advierten las yemas de su próxima floración imparable (El árbol Drago, es el símbolo de la Unidad de la Raza, de la Unidad de la Conciencia en Electra, la estrella pleyadiana de la Raza Roja de donde yo soy originaria).
Mi Hogar, el Drago y toda mi magnificencia, palpitan en el corazón de mi hija feliz, inmensamente feliz. Por ese mismo motivo, he querido hoy vestirme para la ocasión, resaltando finamente mi belleza, belleza que comparto, en los dos regalos que hoy les hago a ustedes –Rowina e Igneón.
Hija querida, antes de continuar, quiero pedirte que te ubiques aquí junto al árbol. Tengo entre mis manos un regalo que quiero darte, ¿deseas recibirlo?
Rowina: ¡Pues claro que sí Madre!
Me acerco y recibo el regalo de sus manos, con una alegría serena. Me coloco cómodamente sentada en el suelo para abrirlo mejor. Deshago el lazo, abro la caja y sacó un hermoso sari, el vestido tradicional de las mujeres de la India. Siempre me ha encantado esta forma tan femenina de vestir. Es de un delicioso color azafrán, color que me encanta…
Madre: Rowina, hija, esta vestimenta simboliza tu graduación, el haber alcanzado el estado de conciencia que fructifica vivamente. El color azafrán, te recuerda a tu tierra natal (Electra, en Pléyades). En él, tantísimas flores unificadas en su fertilidad, te visten bella y exquisitamente en ese color, recordándote también tu fertilidad de conciencia y tu capacidad de brindar frutos en cada paso que das.
El foulard-pañuelo que lo cubre, (miré dentro de la caja y saqué un bellísimo pañuelo-foulard largo de tonos verde azulados) me simboliza a mí, dándote el toque distintivo del Femenino Sagrado por excelencia.
Si buscas mejor en la caja, encontrarás un prendedor (broche), (yo busqué y saqué un broche de mariposa, grande y con hermosos colores brillantes) sus brillos, se aúnan a su simbología, indicando que eres tu propia transformación y que la llevas en ti misma, recordándoles a quienes se encuentre contigo, lo que es la Verdad del Ser, lo que es vivir la vida, honrándola en cada batir de alas (la mariposa es el símbolo de mi raza, la Raza Roja de Electra).
Las sandalias, que acompañan a este regalo, (busqué dentro y encontré unas hermosas y cómodas sandalias) mi regalo, calzan perfectamente en tus pies, adaptándose al Camino, dándote plena seguridad al andar, protegiendo tus pies en cada paso, mostrando la sencillez y la humildad en todo tu atuendo, la realeza en quien lo porta y la grandeza de quien Yo Soy.
Rowina: (muy emocionada) Muchas gracias, Madre, por tan bellísimo regalo.
Igneón, va a recoger ahora su regalo. Al tomarlo de las manos de la Madre, pone cara de maravilla y se va con su regalo a un rincón del salón, para abrirlo en soledad y disfrutar bien de ese momento. Lo primero que se encuentra dentro de su paquete, es una tijera grande de podar y claro, la expresión de su cara es de suma sorpresa...
Madre: Yo quería ver tu cara, que me ha complacido notablemente, por el desconcierto reflejado en tu mirada. Sabía que sería así. ‘¡Una tijera de podar! ¿Qué hago con eso?’ Te lo diré, la usarás muy a menudo para cortar lo que sobra, lo viejo, lo muerto, las ramas y el follaje propios de la ilusión, en ti el primero y también en los demás que acudan a ti para su sanación en el Camino de los Arcángeles. La he forjado especialmente con un filo inagotable, para que el corte sea siempre limpio y la cicatrización se logre rápidamente.
En su caja de regalo, grande y ancha, aún hay otro regalo…. Saca un estandarte violeta, con una pata de oca, el símbolo de los Maestros Constructores de Verdad, en medio de la tela.
Madre: El estandarte corresponde a tu estirpe de las ocas (del Paraíso de las Oportunidades), el de esas aves domésticas que recuerdan su origen silvestre, salvaje y que decidieron acompañar a la conciencia humana de cerca, recordándole que si quiere, puede volar y así tener una visión más amplia cuando se eleva por encima de sí misma, trayendo buenas nuevas, guiando el sendero.
Aunque tenga un andar algo lento e inseguro, llega siempre a su destino. Sus plumas blancas, le cantan a la Verdad, sin tintes, limpia y sencillamente.
La huella, si pones atención en el simbolismo del estandarte, recuerda a una corona. Es la corona de quien se convierte en rey de sí mismo, sin olvidar que en esencia es humilde, sencillo y siempre dispuesto a compartir su sabiduría que le contiene, en el profundo e insondable violeta de la Raza Pleyadiana de donde ha surgido.
Y todavía hay más regalos en su paquete…. Saca una hermosísima Gaia, brillante y luminosa…. Es su esencia más elevada, Igneón es un sol creador, y creó, junto a la Madre, a Gaia, la hermosa Perla Azul Pleyadiana...
Madre: Esta perla de agua tan azul, no es redonda. Si te pones a mirarla con atención, tiene la forma de un huevo, pues en ella nacerá lo más evolucionado de su conciencia y tú la llevas contigo, ya que ella ha querido que la acompañes. Te recuerda que su eclosión hacia quien verdaderamente es, se apoya mucho en quien tú eres en esencia.
Por último, saca un precioso tren de colores confeccionado en madera. Este regalo es el que más le gusta al perenne niño interior que Igneón lleva dentro. He sabido de este peculiar tren pleyadiano, que lleva detrás de la maquinaria de Alcyone, que simboliza la unidad de todas las razas pleyadinas, a vagoncitos de colores que simbolizan a cada una de las seis razas pleyadianas: la violeta, la blanca, la azul, la roja, la verde y la amarilla.
Madre: Este tren es para el niño que tú eres y que nunca dejas de ser. El niño que se asombra y abraza viajes y aventuras de la conciencia. Tú, como buen alcyano, unificas la Verdad y Amor que Alcyone es para la vida.
Este tren simboliza al motor que mueve el convoy de las Pléyades sabiamente a su destino de conciencia.
Igneón: Gracias Madre, tus regalos me recuerdan muy bien quién soy y lo del trencito me encantó, me encanta poder manifestar de esa manera el don que yo porto, propio de mi Raza Violeta, a la manera pleyadiana y para la conciencia (Igneón está llamado a tallar él mismo este trencito ‘mágico’, con sus bellas y sabias manos).
Madre: Han recibido sus regalos de conciencia, que simbolizan quienes son.
Este período navideño para la Humanidad de 3D, donde ahora yo estoy también, recuerda esencialmente el renacer del sentir a la Vida, el sentir pleno, auténtico, lleno de oportunidades, próspero, fértil y que siempre, siempre, fructifica ricamente, dejando al ser pleno, “pipón”, pues la conciencia que Yo Soy, siempre lo hace posible.
Los amo profundamente y me siento plenamente orgullosa de esta hija y de este hijo que son y que tan lejos están llegando, sencillamente, porque me llevan en sus corazones.
¿Me dan un abrazo?
Igneón y yo la abrazamos tipo ‘sándwich’ a ella le encanta nuestro abrazo, la hace sentirse muy bien recibida en los corazones de los seres humanos despiertos de la 3D.
¡Viva el regreso de la Madre Amor! ¡Viva el regreso de la Cultura de la Diosa, del Reinado del Corazón!
¡Gracias por este magnífico regalo que es tenerte entre nosotros, Madre Amor!
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