EL TRÉBOL DE LA BUENA SUERTE, EL TRÉBOL DE LA CONCIENCIA FÉRTIL
Hoy me he levantado con Cristóbal llamándome insistentemente. Me ha recordado que su 'croar', es un Canto a la Vida, un anunciador de cambios….
Ayer decreté ante la Madre Divina que mi conciencia volviera a ser fértil (lo decreté también para toda la Conciencia Humana, pues la conciencia por naturaleza es fértil, pero había dejado de serlo en la Conciencia Humana y por eso no podíamos experimentar la riqueza que supone adquirir conciencia).
Después de decretarlo, vino el Hermano Oso y más tarde, Cristóbal, quien me llevó a un lugar maravilloso, ‘La Laguna de las Buenas Intenciones’, después de estar allí, me iba a llevar a otro lugar, pero tuve que interrumpir la visita. Esta mañana me recordaba que ayer le había dado ‘plantón’.
Este Cristóbal se hace querer. Desde que ha llegado a nuestras vidas –a la de Sinlin, a quien representa en su energía, a la de Igneón y a la mía- no ha hecho más que traernos bendiciones y nos ha proporcionado mucha ayuda práctica en nuestra vida cotidiana.
Hoy no me esperaba lo que iba a acontecer. Solo que cuando me disponía a ir con él donde ayer no pude ir, se me ha acelerado el corazón de una manera…estaba algo nerviosa, más bien, MUY nerviosa, porque mi corazón estaba intuyendo lo que venía, pero mi mente no se enteraba y andaba ‘loquita’. Me dije, en fin, Rowina, ¡a ello! Y le dí la mano a Cristóbal (es que Cristóbal no siempre tiene la forma de sapo, sino que a veces adopta la forma humana).
Era una mano firme y cariñosa, me hacía sentirme estable, a gusto en mí, con un hermoso sentimiento de maravilla en mi interior. ¡Ay, ay, ay este sapito Cristóbal de la Buena Suerte! (me había estado diciendo que en la 3D, se suele relacionar a las ranas con la buena suerte, pero que en realidad la buena suerte está asociada al sapo y a la fertilidad de la conciencia) ¿Dónde me estará llevando? Conforme nos íbamos acercamos, mi corazón se ponía más saltarín.
Soy consciente de que esto parece un ‘cuentico’…pero lo más maravilloso es que es una realidad, esa es la Magia del Corazón. Hoy me decía Igneón que sentía que estábamos viviendo nuestro propio' cuento de hadas', ahora que sabemos que los cuentos no son fantasía, estamos viviendo la propia Magia del Corazón como algo real, factible en nuestras vidas. Uf, ¡qué maravilloso!
Pero sigamos con lo que os estaba contando, porque llega lo mejor…
En el lugar
Rowina: ¡Qué lugar más mágico! Caen polvitos dorados del aire y siento a alguien removiendo agua. ¡Mi corazón quiere saltar del pecho! ¡¡Ay!!
Es ella, la “Buena Suerte”. Una doncella de bucles (rulos) de color dorado oscuro; lleva un vestido verde, al estilo griego, y mira al agua mientras la remueve.
Esa agua está cubierta de nenúfares que, como aprendí ayer, agrupan oportunidades de vibración similar.
Nunca había sentido a mi corazón tan inquieto y saltarín dentro de mi pecho; ay, ay, ay, que me vuelve a dar miedin. Pues vete de paseo, mentecita mentirosa…
Esta es la bella estampa de la “Buena Suerte”. En verdad es hermosa verla; da un bienestar… Siento como si mi corazón se hubiera vuelto cuatro corazones unidos, porque eso es lo que representa el Trébol de la Buena Suerte; cuatro corazones unidos (¿habéis visto que las hojas del trébol tienen forma de corazón?). Ay, ay, ay, que esto se pone muy interesante. Toda yo soy una expectación maravillosa. Ay, mi niña interior ¡da saltos y saltos de alegría!; ya mi mente no la puede parar, está salvaje, es decir, muy determinada a seguir tirando del hilo de la buena suerte, sin dejar que la mente aguafiestas diga “ni mu”.
¡Viva mi bella y salvaje niña interior, auténtica, genuina y maravillada por esta hermosa vida!
Ella – la Buena Suerte- me empieza a hablar sin levantar aún su rostro del agua, el rostro de la “Buena Suerte”.
Buena Suerte: Hola, Rowina, bienvenida a este Reino de Maravilla, que es el Reino de la Buena Suerte, mi Reino. Te felicito especialmente, porque son poquísimos los adultos –y menos aún los de la 3D- que llegan hasta aquí por mérito propio y pueden así contemplar mi rostro.
Mi rostro es muy singular, pues cuando te miro de frente ya estás tocada por mí, irremediablemente. Yo no miro a cualquiera, sino a aquellos que han reunido en sus corazones; los cuatro pétalos del Trébol que me representa. El pétalo de la Fe, el de la Sabiduría, el de la Esperanza y el de la Caridad.
Esos cuatro pétalos conllevan a la Buena Suerte, pues con ellos reunidos no hay NADA que no puedas atraer a tu Vida, siempre que tengas en cuenta la armonía del conjunto, porque es un acto de Amor. Por eso, esos cuatro pétalos tienen forma de corazón; te has dado cuenta, ¿verdad?
Rowina: ¡¡Sí!! Me he dado cuenta hoy, al buscar la imagen del trébol. Ay, ¡qué emoción siento en mi corazón, qué emoción!
Buena Suerte: No me extraña, porque tu corazón sabe reconocer las oportunidades… y ahora tienes ante ti a la mayor de ellas, a la Buena Suerte que soy yo.
Entonces, levanta el rostro y me ira de frente. Uf, creo que me voy a desmayar. ¡Qué rostro tan hermoso, y tan pacífico! Sus ojos son dos hermosos tréboles verdes de cuatro hojas; su boca, un bello corazón sonriente. Ja-ja-ja, sí que es inolvidable su rostro y me ha mirado. Uy, uy, uy, las mariposas siguen revoloteando en mi estómago; si serán revoltosas…
Buena Suerte: la mirada de la Buena Suerte nunca te deja igual a quien eras antes de que ella te mirara. Estos tréboles hermosos que tengo por ojos, hacen que los cuatro pétalos (Fe, Sabiduría, Esperanza y Caridad), se reúnan agrupados formando un corazón trébol que atrae hacia sí todas las oportunidades que conllevan al LOGRO de tus más bellos y acariciados anhelos de tu corazón amante, que te vuelvo a recordar está teñido ya de la Fe, la Sabiduría, la Esperanza y la Caridad; te lo recalco porque es bien importante que tomes conciencia de ello en profundidad.
Tu sabio corazón, infalible, por cierto, ha sentido que hoy es verdaderamente el día para que diera comienzo el Nuevo Camino de los Arcángeles, al que yo le añadiría, a partir de hoy, el Trébol de la Buena Suerte, que logra quien ha llegado al final de las etapas y ya despliega la Caridad (la de dar los frutos de la conciencia adquirida) en su vida.
¿Te has dado cuenta que en lugar de cinco personas, como era lo esperado, lo van a caminar cuatro? Esto no es casual; sabes, querida mía, que la casualidad NO EXISTE. Ellos representan a cada uno de esos pétalos. Tu pericia te hará ir descubriendo cuál es cual.
Ellos te ayudarán a manifestar tu ser con plenitud, ¿no crees?, porque serán el logro manifiesto de todo tu Camino de Conciencia, con un fruto hermoso que donarás a la Humanidad; el verdadero Trébol de la Buena Suerte, la unión de las cuatro virtudes que se consiguen, se logran, habiendo terminado de recorrer con éxito verdadero el Camino, con sus cuatro paradas.
El éxito, querida y bella Rowina, no es más que conseguir lo que tú anhelas, eso es lo que significa verdaderamente el éxito.
Sí, así es, conseguir el Trébol de la Suerte –Fe, Sabiduría, Esperanza y Caridad- es el mayor éxito a lograr que tienen que tener presente en el corazón los cuatro valientes aventureros de la conciencia que hoy, un día 13, empiezan su Camino de los Arcángeles, dando así comienzo a una Nueva Vida, a una Vida Conscientemente Plena a todos los que hoy os embarcáis en este viaje, los cuatro guiados y los tres guías; siete personas, otro número mágico, sobre todo para ti, ¿no te parece?
Hoy, en tu cómputo terrestre, es un día 13, que suma cuatro. Cuatro son las patas o virtudes que darán estabilidad a la vida de las personas que las consigan, y como bien muestra una silla originalmente diseñada para ser estable con cuatro patas, es la cuarta de ellas la que le da la estabilidad verdadera: la de la Caridad, que consiste en repartir, a manos llenas, la riqueza de conciencia, la Caridad verdadera que se ha adquirido en el Camino de Impecabilidad, transitando una y otra vez el bendito Camino de los Arcángeles, el Camino de Conciencia que la Madre Amor ha ofrendado a la 3D de la conciencia, a través de su bella, comprometida y perseverante encarnación, tú, Rowina.
Te bendigo con la Buena Suerte tan merecida por ti, que yo soy. Te auguro para ti y para todos los que sigan la bella senda -marcada por ti por pasos de tu conciencia- los más bellos logros de la conciencia, que les llevarán a cultivar su conciencia fértil, que les darán como cosecha una Vida Conscientemente Plena, un Canto Glorioso a la Madre Amor, a la Diosa Eterna, que regresa para repartir entre sus hijos –abiertos a ella en su corazón- la bendición de la Vida Verdadera. Que sólo y lo recalco, sólo se puede alcanzar a vivir desde el corazón.
Me sonríe y vuelve a mirar las aguas. Yo le agradezco desde lo más profundo de mi corazón que me haya mirado, bendiciéndome con la conciencia de la Buena Suerte que ya ha florecido cual bello trébol de cuatro hojas en mi corazón.
Cristóbal me dice ‘ahora si me merezco un beso de mi bella cisne’. Se lo doy de todo corazón.

'Curiosamente', cuando le estaba leyendo esta maravilla que me había sucedido a Igneón, estábamos en el jardín de nuestra casa, sobre tréboles de tres hojas la mayoría. He mirado hacia abajo delante de mí y, oh, sorpresa, ¡¡¡un bello Trébol de la Suerte, de CUATRO HOJAS, me estaba 'sonriendo'!!!!
Gracias Madre Amor por tanta maravilla vivida hoy. Realmente vivir la Magia del Corazón, merece todo el trabajo de impecabilidad que implica seguir tu bendito Camino de los Arcángeles, tu Camino de la Conciencia, que yo traje a esta 3D.
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