Hoy en la mañana, Cristóbal –en su faz humana- me llamaba. He ido, aunque me encontraba un poco ‘reticente’ a ir, (en el camino de la ampliación de la conciencia, quien va rápido, como yo, siempre tiene desafíos, y tu parte humana siempre los recela al principio).
Me ha puesto ante un edificio con varias entradas diferentes en forma de arco. Yo he elegido la segunda a la derecha y me he encaminado hacia ella. Parece ser que allí había algo que tenía que ver, para tomar conciencia de ello y que me ayudara en mi regreso en conciencia a mi hogar en Telos.
En ese momento, ha salido por esa puerta un tigre enorme. Yo me he quedado paralizada. Cristóbal, que iba detrás de mí, me ha dicho que por qué me paraba. Yo le he dicho que por el tigre, que en la 3D eran peligrosos. Él riéndose me ha dicho que en la 5D no lo son (a veces se me olvidan esas cosas).
Otra cosa relacionada con ese tigre es que me ha venido a la cabeza Sere Khan, y no porque él se llamara así, sino por el tigre que aparece en el Libro de la Selva, jajajaja, sí que estamos con ‘imágenes’ en la cabeza (en ese cuento, el tigre es ‘malo’). Así que, el hermano tigre ha decidido adoptar ese nombre ante mí, porque lo ha leído en mi ‘campo de conciencia’. En fin, yo le he dicho que no lo hiciera, y él que sí, porque le ha gustado (para él no está asociado a ningún tigre ‘malo’). Al final Igneón me ha convencido de que sí, que le quedaba bien el nombre. Y es que aquí necesitamos de los nombres para relacionarnos con los demás. Ellos, muchas veces, nos proporcionan nombres cercanos a nuestra forma de pronunciarlos, porque muchos de los seres de otras dimensiones, tienen nombres impronunciables para nosotros.
Sere Khan, cuando estaba con Cristóbal, ha venido hacia mi directito y me ha olisqueado. Yo estaba sin respiración, luego se ha dado la vuelta y me ha dicho con la cabeza que le siguiera, dejándome pasar. Él es el Custodio de Acceso al Reino Pleyadiano. Esa puerta me llevaba directamente a una reunión que estaban celebrando las diferentes razas de las Pléyades que me están asistiendo en mi camino, y que ahora me van a apoyar en la sanación de las cuatro personas que acaban de empezar su Camino de los Arcángeles, porque todos ellos son pleyadianos.
Sere Khan también nos ha hablado del Linaje Real de la Conciencia o Realeza de la Conciencia, al que parece que yo pertenezco, al igual que los que van conmigo en el Cortejo Sagrado, Igneón y Sinlin.
Según Cristóbal, no solo soy de las Pléyades, como Igneón y Sinlin, sino que también soy de la Casa Real de las Pléyades (esto también lo sabía ya), pero lo que no sabía es que esa casa está relacionada con el Linaje Real de la Conciencia, y que yo ya he despertado a ese Linaje, porque he alcanzado el estado de conciencia fértil y pienso, hablo y actúo con sabiduría. Por eso he podido pasar hoy por la puerta que Sere Khan custodia.
Cada día es un aprendizaje….
Mientras que estábamos en nuestro jardín hablando con la Madre Divina, después de que Cristóbal nos estuviera hablando del Linaje Real de la Conciencia de Pléyades, ha venido Sere Khan y ha empezando a olfatear a Igneón, dándole lametones en el cuello. A Igneón le ha caído bien Sere Khan, así que le ha recibido a solas, mientras que yo atendía otras cosas (ya había pasado mi experiencia con él en la mañana). Igneón procede de la raza violeta de Pléyades. Esa raza tiene un contacto estrecho con los animales. Además es de la Estirpe de Magos Manifestadores desde el Corazón, y ellos suelen tener conciencias animales asociadas, que les ayudan a manifestar.
Cada día que pasa nos vemos más rodeados de conciencias animales que nos vienen a prestar su ayuda. Eso nos gusta especialmente, porque cada animal que ha venido, nos ha ayudado mucho.
Sere Khan también ha venido a prestarnos su ayuda en este tramo de nuestro regreso al Hogar.
Sere Khan: Si bien sé que el humano me asocia a poderío, a fuerza, a astucia y a imponencia, sé también que genero en él temor, miedo y terror y se suele creer que los felinos nos las arreglamos solos y no necesitamos de nadie. Esa lectura no es del todo real, ya que como animal de origen pleyadiano, soy, como todo ser de allí, una conciencia esencialmente amigable, cariñosa y fiel a sus afectos, fiel al amor que reina en esa constelación.
He querido venir, pues como Custodio de Acceso al Reino Pleyadiano, mi olfato, instinto y pericia me dan un claro diagnóstico de quienes se presentan ante nosotros, sus intenciones ocultas, su sentir.
Leo el corazón humano sin error alguno, soy infalible, y mi poderío radica en mi absoluta confianza y apoyo en lo que siento, percibo y huelo. El humano mentiroso despide un olor característico fácil de percibir a gran distancia.
Yo he venido ante ti, Igneón, y Rowina para acompañarles en la nueva etapa de vida que han comenzado a transitar. Necesitarán de mí para ir junto a ti, Igneón, abriendo el camino de la Realeza de la Conciencia que ya encarnan (se refiere al Cortejo Santo que conformamos Igneón, la Verdad, a la cabeza, yo Rowina, el Amor, en el medio y Sinlin, la Fertilidad de la Conciencia, la Manifestación de la Vida, cerrando ese cortejo).
Han ganado mi confianza y apoyo, ahora cuentan con mis habilidades a la hora de detectar las verdaderas intenciones que se dirigen a ustedes. Me encantará asistirles.
Cada vez más de nosotros -las conciencias animales- se acercarán a ustedes (ya se nos han acercado el cisne, la oca, el sapo, el oso pardo, el zorro rojo, la ardilla), no duden de que es la mejor señal de que van bien encaminados. Por instinto los animales desconfiamos de los humanos, por instinto también sabemos determinar a quienes acercarnos y entregar a su disposición nuestros dones de conciencia que fielmente atesoramos.
Igneón: Pues muchas gracias, hermano tigre, por tu ayuda, es muy bienvenida en este momento de nuestras vidas.
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