viernes, 26 de noviembre de 2010

EL MARAVILLOSO DON DE JESHUA: EL ARTE DE LA TALLA EN MADERA, EL ARTE DE TALLADOR DE ALMAS – EXQUISITA VISITA A LA CABAÑA-CARPINTERIA QUE TIENE EN MI COMUNIDAD DEL AMOR VIVIENTE DE TELOS

Mi amado compañero Igneón estaba esta mañana escribiendo cómo es mi Comunidad por dentro, guiado por mi esposo Roan, que se la conoce palmo a palmo, pues él ha construido todos sus edificios y rincones.


Jeshua carpinteroEstaba visitando los Talleres de mi Comunidad, y se ha sentido llamado a visitar la Carpintería que Jeshua, -que vive en uno de sus aspectos con nosotros en la Comunidad- tiene en una cabaña en medio del bosque.
Así se lo ha dicho a Roan, quien gustoso le ha llevado hasta Jeshua y su maravilloso don, que estoy segura de que os va a maravillar.


Esta mañana Igneón se ha levantando sintiendo que tenía que seguir escribiendo sobre mi Comunidad y lo estaba haciendo cuando me ha dicho que sentía que en la Carpintería de Jeshua había algo muy especial que no sabía definir.


Le he ofrecido mi ayuda, -desde el don que tengo para proyectarme en conciencia y ver en detalle los espacios- para ayudarle a describir con más veracidad y riqueza, lo que estaba a punto de vivir en la cabaña-taller de Jeshua. Así que así lo hemos hecho y el resultado ha sido tan magnífico, nos ha llenado de tanto amor, magia y reverencia por la Vida que creó la Madre Amor, que le voy a acompañar en todas sus visitas por mi Comunidad, para que esta riqueza de nuestros dones unidos en Colaboración Santa, se refleje en los escritos que relatan la Vida Maravillosa que se despliega en mi Comunidad, la Comunidad del Amor Viviente de Telos.


¡Disfrutad de este bello post que, a buen seguro os hará emocionaros! como a nosotros nos ha emocionado entrar en el taller-carpintería-santuario de Jeshua, mi amado Jesh, como le llamo cariñosamente.
Roan: Bien, Igneón, Jeshua nos está esperando del otro lado de la Comunidad, en la carpintería. Acompáñame, que tenemos algún trecho que andar.


Igneón: Me siento algo curioso por entrar a la carpintería y ver a Jeshua trabajando con la madera. En la Tierra 3D, siempre se lo asocia a alguien vinculado sólo con el espíritu, no como aquí, que es uno más de la Comunidad, y a cargo de la carpintería. Me parece estupendo.


Roan: Bueno, Igneón, Jeshua ha estado con nosotros desde hace algún tiempo. Vino aquí para aprender a vivir en comunidad, ya que durante su estancia en la 3D, fue alguien que vivió muy solitariamente, ya que allí todos lo endiosaban y no lograron conocerlo como persona. Aquí es uno más de la Comunidad, poniendo sus dones al servicio de todos. Su manejo de la madera no tiene igual y seguramente eso es lo que más puede llamarle la atención a la gente que lea este escrito. Mira, ya estamos llegando; déjame asomarme por una ventana primero y ver si puede recibirnos y luego te llamo.


Igneón: Bien, Roan, espero aquí fuera. Pongo atención, pero no escucho ruidos de carpintería. Conozco la carpintería de cerca pues mi padre de 3D es un enamorado de ella; también he compartido momentos muy lindos con gente de diferentes carpinterías. Veré qué sorpresas me depara ésta.


Roan: Gracias por esperar, Igneón. Jeshua te recibirá ahora, en un momento. No se trata de ningún misterio, sino que él vive mucho hacia adentro, y cuando está aquí se mete mucho en su interior. Si entramos sin avisar, podemos sorprenderlo malamente. Ahora sí vamos a poder entrar, porque él está avisado de nuestra llegada.


(En ese momento es cuando Igneón me ha comentado que sentía algo difícil de definir en la cabaña-carpintería de Jeshua y yo me he ofrecido a describirla, tanto por fuera como por dentro)


Rowina: Es un taller-cabaña. Es de troncos, como una cabaña de bosque, rodeada de árboles. Hay una valla que delimita el espacio de fuera.
Hay troncos cortados, apilados, preparados para hacer tallas. Los árboles, gustosos, quieren ser modelados por las manos de este hombre, de Jeshua, porque en ellos se opera una transformación que sirve al humano a valorarlos aún más. Hay una intención en la talla que él hace: que se valore mucho más al árbol por lo que nos da y transmite.


Hay un taburete o banqueta y una mesa improvisada, hechas de madera rústica, sobre la cual hay herramientas de talla. Todo este se encuentra bajo un alero o emparrado. Hay un extraño silencio en el ambiente. Da la sensación que allí se canaliza una energía que genera ese silencio.
Desde fuera se siente a Jeshua cantando una especie de letanía, siento que tal vez es en arameo, y lo único que reconozco es la pronunciación de su nombre, Jeshua. Siento que entra en una especie de trance, por medio del cual canaliza la energía del Amor Viviente, para que esas tallas se llenen de esa energía que él encarna, pura, sin manchas.


Hay un cervatillo que viene por detrás de la casa; es una cierva joven. Se acerca a un altarcito de piedra plana, donde Jeshua le pone ofrendas de comida; ella viene a saborearlo, ayudándolo a anclar una energía de pureza y gracilidad en las tallas que hace. Le aporta la fluidez del femenino.
Hay también una paloma blanca que viene a posarse en un comedero en un árbol, junto a la carpintería; ella le trae mensajes especiales del cielo. Viene de tanto en tanto.


Hay un cerezo, a un costado de la cabaña-taller, cuyos frutos le brindan algo. Él las come con la intención de obtener la fuerza de la Tierra, dulce y apasionada. Energía que imprime en sus tallas.


Siento que dentro del taller hay bustos de personas, tallas de animales, algunos de las tallas de los animales están realizadas a tamaño natural. Todos desprenden vida, es emocionante. Hay una energía que no se puede violentar dentro de esta carpintería-santuario, por eso hay que pedir permiso para entrar y esperar a que Jeshua salga.


Él, Jeshua, acaba de salir del trance, volviendo a la realidad, ya que Roan le está llamando telepáticamente. Deja sus instrumentos sobre la mesa, para salir a recibirnos. Mira a todo lo que tiene a su alrededor, para contactar de nuevo con la realidad y dice a su obra, “portaros bien”.


Se le ve muy bronceado, muy guapo, resplandeciente, como a la sazón de su energía. Se lo siente muy en paz consigo mismo; a gusto en su piel. Tiene el corazón algo agitado porque me percibe a mí fuera también. Se peina todo y acicala con las manos, para estar guapo ante mí. Respira hondo. Abre la puerta y sale determinado, con una amplia sonrisa.


Jeshua: Bienvenidos a mi lugar de esparcimiento; no es mi hogar, pero es como si lo fuera, ya que para mí es muy especial, donde vivo en completa comunión con la naturaleza, que es la Vida, que es la Madre, que es el Amor Manifestado, que es el Amor que Yo Soy y que encarno, ahora sí, muy conforme con lo que represento en su total magnitud, en mi polaridad masculina. Me mira intensamente.


Rowina, esta es mi ofrenda hacia ti, mi transformación y mi enriquecimiento, que te ofrezco desde lo más genuino y puro de mi corazón amante.
Creo que este gentil hombre que te acompaña, nuestro querido Igneón, está deseoso de entrar en mi cabaña. Tú, ya la conoces en parte, aunque algo ha cambiado, he de decir. Así que por favor, adelante, entrad en mi santuario del Amor Viviente manifestado en bellas tallas, como canto a la Vida.


Entramos, yo voy primera, al entrar, todo empieza a vibrar. Es como si el Amor que él es y el que yo soy, empezara a activarse en sus tallas. Entra Igneón y está alucinado y boquiabierto, por la belleza que destila cada talla que en esa cabaña se encuentra. Él mismo va a ir diciendo lo que siente…


Igneón: Tengo el corazón muy abierto, expandido, la energía de la estancia es muy intensa, pero al mismo tiempo plácida, exquisita, el olor de la madera en sus distintas resinas…, (inspira profundamente), aunque son troncos cortados, es como si fueran árboles vivos, es como estar en comunión con la naturaleza.


Estoy muy emocionado por lo que aquí se siente. Todo vibra, hasta el serrín que está en el suelo, las virutas (lo dice llorando emocionado)… Cada paso que doy dentro de esta carpintería lo siento sagrado, como si estuvieras haciendo un caminar santo y tengo la misma sensación con lo que escucho, miro y palpo.


Siento atracción por tocar esas tallas y lo hago. Toco el busto de una persona, es un busto grande de un ser masculino. Es de un árbol viejo, de un color así como rojizo opaco. Despide un amor abarcativo que te abraza y te hace sentir muy bienvenido. Desea hablarme, siento que Jeshua se sonríe, porque siente haber conseguido lo que deseaba manifestar con esa talla, porque yo Igneón se lo estoy demostrando con lo que estoy sintiendo en relación a ella.


Talla de busto masculino: encarno la sabiduría añeja del bosque (Igneón llora emocionado) aquella que abraza hasta las termitas que nos devuelven materialmente al suelo. Es tan inmenso nuestro Amor, y digo nuestro porque soy uno con la unidad de todos mis hermanos, sin distinción de especie alguna. El bosque integra todas las especies, todas las manifestaciones de la Madre y también te integra a ti, porque más allá de las formas, es la conciencia que en ella se manifiesta, la verdadera protagonista de esta aventura de la Vida.


Hasta tus lágrimas que mojan el serrín del suelo, llevan una intención, son energía que nutre a ese serrín, que riega, con tu Amor la trama de la Vida, saludando con ese tributo a la Madre, que a todos nos sostiene en su corazón.


Este Amor que sientes es tan grande, porque grande es el corazón que lo recibe y lo derrama en la conciencia que comparte con sus iguales.
Tu corazón, querido mío, es un pozo donde abrevar el Amor que esta Naturaleza vierte en ti, la Naturaleza que yo soy, bajo el nombre de Agupel.
Ahora Igneón se siente atraído a tocar otra talla, esta vez la de un animal, una cierva, tallada a tamaño natural. Tiene una bellísima postura y una inmensa dulzura en la expresión de sus ojos. Igneón la toca y se siente transformado por la dulzura de ese bello ser, que tanto tiene que enseñar, que emite un femenino sagrado y puro.


Igneón se siente atraído a tomar la cabeza de esa hermosa cierva entre sus manos y a besarla el hocico, sin dejar de mirarle los ojos.


Igneón: Está tallada en una madera clara, con vetas curvilíneas alargadas, que siguen la forma del animal. La madera tiene un acabado muy brillante, que resalta su color. Cuando Igneón la besó se le dispararon muchas imágenes que representan a la memoria de las especies de los ciervos en sus correrías, saltos, alimentándose, huyendo de los depredadores, siempre atentos a la menor señal de peligro…


Al final, me quedo en una imagen, la de una cierva que entra en la espesura del bosque, sintiéndose abrigada, protegida. Siento que al adentrarse en el bosque, llega a la casita-taller donde está Jeshua, desarrollando con él una bella relación entre su especie y el humano masculino ordenado.


Talla de la cierva: Este bello hombre (Jeshua), de un tronco ha limpiado el excedente para dar a luz mi bella figura, que representa la gracilidad del femenino, su presencia, el sigilo y el amor que nos caracteriza.
Este hombre, me ha domesticado, simplemente amándome, haciéndome imposible vivir mi vida sin él, sencillamente porque su amor, respeto, y profundidad, entablan un bello diálogo conmigo.


Siento cómo fue quitando cada pedacito de madera, descubriéndome, como se descubre al verdadero femenino, dejándolo aflorar, hasta que se revela ante él en su plena belleza, en su dulzura, en su firmeza, en sus líneas gráciles, en las caricias y en el mismo beso que tú me diste, entablando un entrañable relación solo por la mirada. Dos seres unidos en el Amor de esos ojos que abren a paisajes del alma sublimes, que tan fácilmente permiten hacer contacto con el verdadero ser, ya sin formas, sin apariencias, solamente el ser plenamente manifestado en ese sentir tan bonito y profundo, tan firme y sublime que es el Amor.


Una cierva igual que yo, cada día le visita, tras la cabaña, recordándole la esencia del verdadero Femenino Sagrado (Igneón está MUY emocionado y no es para menos, se siente una dulzura…).


Ahora siento que es Jeshua es que desea ofrendarnos -desde ese Arte Maravilloso que realiza- un bello mensaje para toda la Familia Arco Iris. ¡Qué afortunados que somos!


MENSAJE DE JESHUA A TODA LA FAMILIA ARCO IRIS DESDE SU DON DE TALLAR LO MEJOR EN NOSOTROS MISMOS
Jeshua: Mi querida Rowina, mi querido Igneón, estoy muy emocionado por sentir cómo habéis honrado mi obra, mi don, don que pongo al servicio de tu Amor, de tu Comunidad, mi bella Rowina, mi preciado tesoro.
A medida que he ido tallando estas obras, que son un canto al Amor, a la Madre, a la Vida, a nuestro Amor, el que mutuamente nos profesamos y el que encarnamos conjuntamente para servir de base sólida a la Vida, me he ido tallando a mí mismo, depurando toda escoria, y haciendo sobresalir lo mejor de mí mismo en cada obra que iba realizando.


Rowina, desde mi más profundo sentir, te doy infinitamente las gracias por haberme vuelto a acoger en tu Comunidad, que tanto significa para mí, porque es donde tu energía permanece lozana y viva, hasta tu vuelta en plena conciencia, para vivir ya entre nosotros nuestro día a día, algo que tanto tus hijos como tus seres queridos, entre los que me incluyo, anhelamos vivamente en nuestros corazones.


Es desde ese profundo amor y gratitud que te profeso, que deseo dar un mensaje a tu querida Familia Arco Iris de la Tierra de Superficie. Un mensaje desde el don del Amor que yo encarno, mostrado el don de mi talla, algo que me llena de regocijo por dentro, porque simboliza el bello trabajo que cada uno puede hacer consigo mismo. Así que, si te parece bien, vamos con ese mensaje.


“Queridas y queridos todos, es para mí realmente un gusto acercarme a ustedes con este mensaje, con el que quiero invitarles a seguir los pasos del propio ser, que busca infatigablemente manifestarse lo más fielmente posible en la dimensión en la que se encuentra encarnado, en este caso cada uno y cada una de ustedes en la 3D de la conciencia.
Como carpintero, he abrazado y he hecho míos los secretos de este arte, cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Pocas son mis herramientas, una sierra, algunos buriles, una lezna, gubias…, pero esencialmente, mi contacto con quien yo soy, que me permite, con esas pocas herramientas, mi sentir y mis manos, poder percibir la figura que se esconde en cada trozo de madera.


Con cada movimiento de mis herramientas, voy despejando lo que sobra, lo que no es verdad, aquello que está adherido a la Verdad, pero que nada tiene que ver con ella, y entonces, con firmeza, pero con todo mi Amor, voy sacando capa tras capa, acercándome cada vez más a la esencia que esconde la forma. La voy descubriendo, cepillando, lijando, hasta que finalmente, el ser se ve totalmente reflejado en quien es, hasta en la forma. Y me siento dichoso, por mi pericia, por mi arte, que me permite, quitar el excedente para revelar la Verdad.


Lo hice conmigo primero, me fui perfeccionando en el Arte del Tallador de Almas, con mi alma la primera, y cuando finalmente me hice a mí mismo, -me deshice de toda escoria, de todo elemento que no me pertenece, y pude verme a mí mismo por primera vez, terminando de lijar, de cuidar y nutrir esa nueva manifestación de mí, la verdadera- fue entonces que pude comenzar a esculpir la ‘madera’ de cada quien, revelando almas bellísimas, que se permitieron ser descubiertas por la Verdad que Yo Soy, por el ser auténtico que Yo Soy.


Hoy quiero invitarles a cada uno de ustedes, a tomar sus gubias, su martillo de madera, sus leznas, y animarse a revelar la Verdad que cada uno es, quitándose de encima, el excedente que -con el aspecto de mentiras-, se han envuelto a sí mismos, olvidándose de quienes verdaderamente son.


Cada viruta que se quita, es una mentira que cae, es lo que cubre la Verdad, y que yo invito a retirar por completo, para que como yo puedan lucir la exquisita Obra de Arte que cada uno es, y entonces, solo entonces, volcar a los demás la pericia del don ganado a pulso y lograr esas tallas, como las que hoy Igneón descubrió, y lo llevaron a rendirse al Amor de la Madre que cada una de esas tallas manifiesta plenamente".


Rowina: Querido Jeshua, realmente te felicito por tan bello don, tan bella entrega, y tan esclarecedor y animoso mensaje a trabajar diligentemente sobre uno mismo.
A la vista está, en este taller, lo que se puede conseguir, en este caso en la propia alma, cuando se trabaja en el propio interior, lo que se traduce en una bella expresión de sí misma en el exterior.


Me gustaría, porque lo estoy sintiendo desde que has comenzado este mensaje, que le dedicaras especialmente unas palabras de ánimo en su camino de despertar verdaderamente al Amor y al Auto Respeto, a nuestra amiga Cristina.


Jeshua: Hola Cristina, soy Jeshua, más conocido popularmente como Jesús. Por invitación de Rowina, te dirijo estas palabras como la Encarnación masculina del Amor Viviente que soy.
Sé, porque lo leo en Rowina, que tienes una devoción muy grande hacia mí. Quiero decirte, querida mía, que esa devoción lo que hace es alejarte de mí, pues yo solo estoy verdaderamente con quienes me consideran su hermano, su igual, porque esos seres demuestran aprecio por sí mismos, se valoran y saben ponerse en su lugar.


Yo te invito, querida mía, a que aprendas a hacer eso, a valorarte, a darte tu lugar y verdaderamente y por primera vez realmente, conocer lo que es el Amor y lo que es verdaderamente Amar.


Tienes todas las posibilidades a tu favor, porque solamente depende de ti, de que te lo permitas y de que quieras, finalmente, acercarme a ti, y honestamente bajarme de las alturas donde me has puesto por tu propia falta de valor propio, y así poder verme, más importante aún, sentirme tu hermano.


Rowina, a quien amo, tiene las herramientas precisas para ayudarte a conseguir este anhelo de tu corazón.
Mi querida Cristina, aguardo el día en que te sientes y, desde el Ser Femenino Real que eres, me convoques para una bella charla, sostenida con tu hermano Jeshua.


Rowina: Muchas gracias Jeshua, una vez más, porque sé que lo que le sirve a Cristina, le puede servir a muchos otros que te ponen en un pedestal, alejándote así de sus corazones. Ojalá deseen bajarte de él y comiencen a caminar junto a ti, como un hermano más.


ciervaNOTA: Sentir a esa bella cierva que visita a Jeshua, me ha hecho recordar a la mamá de Bambi. Pongo aquí una bella escena de este cuento, que transmite muy bien la dulzura propia de las ciervas.

EL SUEÑO DE BAMBI CON SU MAMÁ CIERVA
http://www.youtube.com/watch?v=xnzu1xRFDY8&feature=related

Y COMO AGRADECIMIENTO A JESHUA, POR LA MAGNÍFICA TALLA QUE HA HECHO SOBRE SU PROPIA ALMA, LE DEDICO ESTA BELLA CANCIÓN, QUE TANTO VA CON LA ENERGÍA QUE ENCARNA, LA ENERGÍA DEL AMOR VIVIENTE, EN SU POLARIDAD MASCULINA –

“No abandones, porque eres amado”
No abandones, tú eres amado.
Todo el mundo quiere ser amado, no abandones, porque tú eres amado.
Cuando te pierdas en tu interior, el Amor estará allí para ayudarte a encontrarte.

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