Este maravilloso Árbol, el Manzano, me ha estado rondando estos días. Junto a mi amado Ángel de las Oportunidades, he concienciado que el fruto
de este árbol, la manzana, está asociado en nuestra Humanidad actual a la tentación (Adán y Eva), cuando en realidad es un fruto que representa a la Vida (los médicos naturistas dicen que tomando una manzana al día, te aseguras la salud de tu cuerpo y además, cuando la cortas en horizontal, como aparece en la foto de más abajo, te llevas una gran sorpresa, porque se ve claramente una estrella de cinco puntas, el símbolo del Ser Realizado, el que manifiesta todo su potencial de Amor y Verdad).
Esta mañana, me ha ocurrido algo muy hermoso debajo de un manzano del Paraíso de las Oportunidades, donde me suelo encontrar con mi amado Ángel y además, ¡oh casualidad!, tenemos un bellísimo manzano florecido en la puerta de nuestro hogar.
Cuando te pones bajo sus flores, sientes una pureza tan maravillosa, una fragancia tan exquisita, que te das cuenta perfectamente, que ese árbol jamás podría tentarte a nada malo, salvo invitarte a vivir la Vida de forma plena, sencilla y majestuosa, desde tu Ser Soberano, que manifiesta tus días por venir, con total maravilla.
Nos hemos ido a dar un paseo Igneón, nuestra perra y yo por un campo que tenemos enfrente de casa. Aquí hoy es un bello día de primavera. Íbamos compartiendo todo lo que os acabo de decir del manzano e Igneón me decía que la manzana se ha asociado a todo lo peor, a la tentación arriba mencionada, pero también que induce al sueño de la inconsciencia, por el cuento de Blancanieves.
Es así como la inconsciencia humana ha escrito en letra invisible pero muy palpable a nivel inconsciente, que la manzana, un fruto, tan accesible, que en realidad es símbolo de Vida radiante, cada vez que es ingerida por nosotros, y por supuesto de forma inconsciente, nos va llevando a un sueño de inconsciencia, desde donde es imposible abrazar la verdadera Vida.
Esa es otra gran mentira que hoy, con este bellísimo mensaje del Manzano de nuestro Hogar, derribamos por completo, para que la Verdad florezca por doquier. ¡Que así sea!
Rowina: Querido manzano, te doy la bienvenida a nuestra vida, con tu blanca pureza y tu sutil aroma.
Manzano: Gracias Princesa, he querido acercarme al mundo humano, donde tú te encuentras, para llevar una visión distinta de quien yo soy.
Mi fruto –la manzana- es símbolo de tentación, de oscuridad, de un medio para mantener dormida a la conciencia, sin embargo, nada más lejano de la Verdad pudo haber inventado la Humanidad. Como has ido comprobando frecuentemente, está llena de mentiras, a las que abraza sin cuestionarse absolutamente nada.
Soy el Árbol de la Vida, que da frutos de Vida. La pureza de mis flores, comienza en un capullo de intenso color rosado, que luego se torna en el blanco más terso y puro, ofreciéndome a la Vida, con una suave, sutil y exquisita fragancia, que el aire primaveral lleva de aquí para allá.
Mi fragancia resuena en el corazón de cada ser que está abierto a la Vida, llenándole plenamente. Mis frutos, producto de esas bellas flores, cantan alabanza a la Vida, en jugosas formas que llaman la atención de aves, otros animales y de los humanos.
Guardo en mi corazón, el símbolo de la alianza con la Vida, atesorando en mis semillas, el potencial de Vida maravilloso que se entrega y regala a manos llenas.
Mis flores, llenan los corazones, mis frutos, llenan las barrigas, combinación de cielo y tierra, de pureza de principio a fin, porque hasta en la última de mis semillas está la Madre, cuidando y guardando el potencial de Vida que yo soy.
Queridos míos, regocíjense con mis regalos, para el espíritu y el cuerpo, pues yo soy el Árbol de la Vida, que da frutos de Vida.
Rowina: Gracias, querido manzano, por tu bellísimo y puro mensaje de Vida.
Mensaje para las mamás:
En el tiempo que pasé como Maestra Waldorf (una pedagogía alemana muy hermosa, que contempla al ser humano en tu totalidad -de cuerpo y espíritu- y que es muy creativa, cultivando la belleza en todo lo que se hace con los niños, para que vayan creciendo con belleza y respeto por los otros seres humanos y la Naturaleza) había una cosa que encantaba a los niños con los que estaba. Cuando íbamos a desayunar manzana, la cortaba por la mitad, en sentido horizontal, y así se apreciaba la preciosa estrella de cinco puntas que contenía en su corazón, promesa de mucho más, y que los niños sabían leer sin necesidad de palabras.
La Madre Amor pone mensajes en todo, solo tenemos que educar la vista, los sentidos, para leer y apreciar esos mensajes.
Después de recibir este bellísimo y OPORTUNO mensaje del Árbol del Manzano, me ha apetecido mucho comerme un trozo de manzana, previamente corta en sentido horizontal, de forma consciente, apareciendo y agradeciendo el símbolo de Vida que representa y a lo que nos invita. Así lo hemos hecho Igneón y yo.
¡Os invitamos a hacer lo mismo! Esos bellos y sencillos gestos, son los que van marcando una gran diferencia en nuestra Vida.
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